I will not tell you

I don’t wanna tell you that I miss you,
or that every night dream has you in it,
that I still look at the phone waiting for your text
or that your photo still shows up in my wallet.

I don’t wanna tell you
that I love you that you’re the first thing on my head at morning
and the very last at night
I don’t wanna tell you how many times I look at our photos
and how your laugther is all day in my head.

I don’t want to remeber you how lovely every little
detail was
how we shared from the lack of food to the huge banquet
or how we kept watching each other eyes for hours
I don’t want you to remember each one of the trips together.

I don’t wanna say that you’re the most important
being in my life or that life
has become meaningless and gray
without you
I don’t wanna tell you how much I tell everyone that
I love you
and for sure not to mention that I’m still waiting for your return.
no, I don’t wanna say it, because you already know
it.

einsamkeit
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Anuncios

Examen de canto

4Tiros Tv
Presenta:
1992_1266458913379855_3180102369199530115_n  ¡CUAK!-¡CLICK!

¿Quién es Rubén Olivarez?

DSC_0004

A lo largo de esta entrevista, (ademas de la pésima imagen responsabilidad de Sinestésia Teve )podemos observar como el creador nos cuenta sus orígenes en el teatro, así como nos damos cuenta de que las trayectorias no son lineas rectas, sino una compleja busqueda por la toma de conciencia, es una labor continua que tratamos siempre de definir, pero que al final del día sigue siendo un quehacer impredecible.

Por otra parte 4 Tiros tv, correspondiendo con la profesionalidad, de la cual es ejemplo el ahora entrevistador, Isaac Ramdia, quien también es un creador con el cual colaboramos, nos permite acércanos a la historia que forja Rubén en su camino artístico.

La verdad sea dicha;

Parte 1
Parte 2
Parte 3

La voz del pueblo

Siendo que en México vivimos bajo la figura de “democracia” “representativa”, la voluntad del que es gobernado debe ser escuchada por los poderes de la nación y ser considerada al definir el rumbo que el país tomará en tiempos próximos.

El mundo se encuentra en constante evolución, y la participación ciudadana se ha vuelto fundamental en el marco legislativo de los países desarrollados. Sin embargo, como lo mencionaba en un artículo anterior, no solo falta tener las condiciones para opinar, sino que las opiniones sean congruentes.

En los países que la ONU reporta como “más felices”, los ciudadanos tienen conciencia de los recursos que tiene su país, de las fortalezas y debilidades de sus políticas interiores y exteriores, además del interés general por el bien común. En México, se cuentan con mecanismos para incentivar y permitir la participación ciudadana, sin embargo, indicadores como la participación en las votaciones arrojan promedios en los que el 36.03% de la población se abstiene de elegir a sus representantes (En algunos municipios, el porcentaje de abstencionismo se eleva hasta un 46.29%). Me parece que esto se debe a diversos factores, como el hartazgo hacia la ineficiencia de la clase política, la presencia de corrupción, la ausencia de representatividad en los contendientes a las elecciones y el desinterés en la toma de decisiones.

En diversas ocasiones he escuchado la necesidad de tener que votar por el “menos peor”, lo que refleja que el sistema político no es eficiente. La falta de representación en los congresos es una de las caras del problema. El otro es la ignorancia e indiferencia del pueblo…

¿Sabe usted qué diputado le representa en su congreso local? ¿Sabe usted qué legisladores le representan a nivel federal? El 100% de las personas a las que he formulado estas preguntas desconoce la respuesta. Doctores, maestros en ciencias, ingenieros, licenciados…

Esto me lleva a la medula del presente escrito: A mi parecer, no podemos quejarnos de no ser escuchados si no sabemos quiénes tienen la obligación de escucharnos. El trabajo del legislador es crear o modificar leyes, y lo debe hacer con o sin la opinión ciudadana.

Lo invito a hacer el siguiente ejercicio: Ubique a sus representantes, póngase en contacto con ellos y extérnele sus necesidades, puede funcionar. Un viejo refrán dice: “Al que no habla, Dios no lo oye”.

Pienso que para creer en las instituciones primero deben funcionar, pero ¿cómo van a funcionar si nadie cree en ellas?

Felipe Alejandro Herrera Carmona.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Oh Boy! Un café en Berlín, un debut alemán

 

Oh! Boy (2012), primer filme del director Jan-Ole Gerster, protagonizada por un personaje inseguro, ansioso, inestable. Un chico a mitad de sus veintes quien frecuenta regularmente a una novia con análogas inseguridades sociales, lo que crea una incomodidad escénica fascinante. Lo que observamos desde la primera imagen. Cuando llega a su departamento, es recibido por su vecino, quien le lleva albóndigas cocinadas por su esposa. El vecino comienza una rara charla sobre problemas maritales, que se torna tan irritante e incómoda (fundida en el abrazo más desdichado del cine), que Niko las vacía por el retrete en cuanto su invitado pone un pie fuera. Así conoceremos personajes durante el filme; extraños, raros, enfermos. Una cámara a blanco y negro suaviza los tintes deprimentes.
Oh Boy

Niko es un chico inconstante, mientras su novia duerme en la cama, él intenta hacer el menor ruido posible para escapar de allí. Excusas ridículas son creídas por ella, quien parece no tener a nadie mejor en quien posar el hombro, y mientras lidia con su depresión, Niko batalla con su psiquiatra; un hombre en sus cuarentas quien trata de arrancar sentimientos y emociones mediante absurdos discursos de un Niko ausente, cerrado, y que al final confiesa que ha salido de la universidad debido al “exceso de pensamientos” que le atacan, lo que crea una extraña cólera en el psiquiatra. Vago intento para acercarse a Niko familiarmente. Cansado, se dirige a una cafetería, y no alcanza a comprar un café regular, negro. En el cajero automático observa con desagrado cifras ausentes, está en bancarrota.

Oh-Boy-2-e1457714778254 Se comunica con su padre, en un intento para conseguir dinero, ya que él era quien le depositaba en su cuenta. Se ven en un campo de Golf y el padre lleva consigo a su asistente, un chico de similar edad a la de Niko, servicial, responsable hasta el cansancio (según el “patrón”), y aposento de los más ridículos elogios de parte de su jefe. Al explicarle Niko su difícil situación y su precario capital, recibe una sorpresa inesperada. Enterado de la ausencia del hijo en la universidad, su padre le recita un desagradable discurso reclamándole el no haberle dicho la verdad desde el principio. Dos años de ficticia educación y diligente depósito monetario acrecentaron el enojo del padre, quien le lanza un par de billetes y para despedirse suelta las siguientes frases: “Consigue un trabajo, como todos”. La experiencia personal me hace subrayar la escena.

Su mejor amigo, un aspirante actor con no mucho talento, le invita a una obra de teatro con el pretexto de que ahí podrá encontrar a Julika; compañera de ambos años atrás en el instituto. Su recuerdo viene como el de una niña grande y gorda, sin mucho carisma, su amigo desmiente sus viejas percepciones al describirle el increíble cambio de apariencia en la chica.

La obra de desenvuelve de forma extraña, y finaliza con el personaje de Julika mimetizando una escena donde come su propio cuerpo para después vomitarlo desagradablemente. Niko sale por un cigarrillo y se ve acompañado de Julika en un instante. Tres hombres borrachos llegan a acosarla, Niko es golpeado en la nariz, y despierta siendo atendido por Julika como una enfermera. Ella acerca lentamente su cara a la de él, comienzan a besarse y a iniciar el preámbulo sexual. Al escuchar el inestable joven estas palabras: “Sí, vamos, quiero que te cojas a la pequeña, gorda Julika”, Niko se retrae, y se va confundido del lugar.

maxresdefault
Oh! Boy, no tiene parecido a otra película. Sus aparentes situaciones interminables nos enseñan un banquete de personalidades y hasta enfermedades mentales, que conocemos mediante muchos personajes que se cruzan en la dura vida del chico. El final no es feliz. Niko sentado en un café, sollozando sin encontrar una solución a sus divagaciones, acto seguido los créditos finales. Cruda, infeliz, y un con un desfile de demonios con lo que podríamos tener mucho en común.

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: Oh! Boy (A Coffee in Berlin)

AÑO: 2012

PAÍS: Alemania

DIRECCIÓN: Jan-Ole Gerster

REPARTO: Tom Schilling, Frederike Kempter, Katharina Schuttler, Marc Hosemann

 

Fernando Nájera

 

 

Sin titulo

Tu me rompes el espíritu,
al pensarte, libélula que se posa en mi meñique y vuelas en círculos cuando el recuerdo te acaricia. Un palpitante crepúsculo en tu cara de niña, princesa que llora los inicios del otoño. En sueños de cavernas se logra ver tu luz, que cega y paraliza a las criaturas que la miran. No me escuches que soy letra muerta y las golondrinas no suelen comer carroña, en cambio los cuervos pueden morir, vivir y volver a morir.

 

Dany Vega
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Las cuerdas del ascensor

Tuve una pesadilla, creí morir en la asfixia de un elevador. Me vi encerrada en cuatro paredes, mis piernas temblaban como sus cuerdas, no podía sostenerme. No gritaba ¡Auxilio! Un suspiro exhalé.
Veía mi reflejo en aquellas puertas metálicas; veía mis labios aún rojos maquillados por un indeleble. Restos de pintura en mi rostro, pestañas largas de dos ahumados ojos. Llevaba una coleta y una bufanda de cráneos estampados. Había bebido un poco en la ciudad como escenario. Era hora de irse hacía frío y alguien me esperaba. Pedí el elevador con mi mente en blanco, Belial apareció 
Ya nos habíamos visto, habíamos charlado en más de una ocasión, nos habíamos escrito. Esta vez mis labios con los suyos calló, sujetando mi cintura con sus largas manos, se detuvo el reloj no sentí más el frío, me dió calor. Mi brazo derecho su cuello rodeó era tiempo de alejarnos, sus puertas el ascensor cerró.
Desperté esta mañana, fue un sueño lo juro pero aún no comprendo por qué entre mis piernas al diablo tengo yo…
Por Adelina Mora
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Voces de la muerte: música

El otoño trae consigo un aire cargado de una mística peculiar que nos eriza la piel, México es una nación con una profunda espiritualidad, con toque ritualista que se refleja en cada día desde las pequeñas cosas que están frente a nosotros y que son tan rutinarias y apegadas a la cotidianidad qué no nos damos cuenta, nuestra manera de comer es todo un ritual. Honramos la gastronomía de diferentes maneras según la tradición cultural de cada región del país, pero hay elementos que son indispensables al momento de efectuar dicho acto: tortillas, picante y la compañía de las personas. Es común que la gente vea de manera extraña el ir a comer solo, podrían considerarlo algo inaceptable o que algo va mal con esa persona. El compartir la mesa es un acto de comunión.

Y del otro extremo, aparece la muerte, inmersa en nuestro ciclo gregario, como parte de una realidad a la cual no le tememos, o eso pudo ser antes, en el contexto actual la muerte tiene una connotación distinta a la que tenía en la revolución, o después de los sesenta.  Pero lo que nos evoca perdura, como parte de nuestra naturaleza tendemos a festejarla, a que nuestro estado de ánimo no se quiebre, incluso hay quienes lo consideran una fiesta para festejar a los vivos. En mi labor como músico he ido a tocar en funerales, tocarle a los difuntos las canciones que en vida cantaban o les gustaba escuchar transforma una atmósfera triste, lúgubre, nostálgica en otra más viva, en un afán porque lo ceremonioso quede en el templo y que no se pongan tristes porque ya le tocaba, “el muerto al pozo y el vivo al gozo”.

Octavio Paz en el laberinto de la soledad nos dice que el mexicano vive entre máscaras, somos seres multifacéticos, nos identifican ciertos rasgos independientemente si somos del norte o del sur, rasgos que están inmersos en nuestros genes, como nuestra actitud hacia la muerte, el ser valientes, el misticismo, el ritualismo, que adquieren nuestros actos. Festejamos la muerte porque pretendemos no temerle, respetarla, pretendemos estar preparados para cuando nuestro momento llegue.

La música es un puente inquebrantable que une las dos orillas, la vida y la muerte, la llevamos a lo largo de nuestra vida, en nuestra sangre, todos tenemos una canción que nos eriza la piel al escucharla, una canción que nos anima, que nos acompaña en las fiestas, una canción que nos acompañará cuando estemos a un paso de la tumba, que nos perseguirá hasta el más allá.

Los altares están llenos de un simbolismo ancestral, elementos que representan tanto lo espiritual, lo místico, caminos de velas, de cempasúchil, velas, y el aire dulce del sentimiento fraterno que nos despierta nuestra forma de ser, apegados a la familia, al recuerdo, ese no querernos ir de una fiesta o no dejar que las personas se fueran hasta cuando ya era más que necesario. Ese olor que nos conduce a la casa materna, a las entrañas de la nostalgia, esa calidez que se desprenden las ofrendas, el compartir historias del difunto, recuerdos más recuerdos, atole, pan de muerto, tamales…y música, la música aparece, invade el aire, de pronto los acordes de “la llorona” nos indican la fecha, aunque en lo personal esa canción no me gusta, la música está ahí para hacernos recordar: amor eterno, una página más, cuando dos almas, un día a la vez, un puño de tierra…

Todo cambia con el tiempo, las generaciones dejan de adquirir ciertos cosas, me hubiera gustado aprender y quedarme con más de mis abuelos, pero la vida sigue, pero la muerte sigue ahí, esperándonos con esa brisa cargada de misterio, cargada de la magia que guarda nuestro país.

Eduardo García

Sin editor-a no hay titulo.

No hay editor cantan los grillos que han convertido la habitación en una sala de conciertos a temporal. No podemos evitar mirar el techo, que esta lleno de sangre extraída por moyotes, que han sido acusados de causarme un odio irredento.
Mientras tanto la ciudad espera, mientras tanto, las letras se mezclan con la realidad en un experimento que no esta en un laboratorio sino en aquel lugar malamente iluminado, en cuatro sillas solas, cuatro minutos antes de las nueve, se ha escrito la verdad. Pero ha sido borrada por una especie de pudor intestino.

Bajo estas condiciones comenzamos a buscar una respuesta que no esta en las cartas que fueron quemadas la semana pasada, las que serán enviadas pasado-mañana, en fin la tinta aún no se seca del todo, pero nos quedan fuerzas para aventar lenguaje sin ton ni son.

Es una desquiciante noche de noviembre como todas las noches de noviembre tendrían que ser, una poesía a la nada, una letra que sigue al silencio, un viento que corre entre las callejuelas, pero que estancado en esa habitación se convierte en la rutina de alguien quien no piensa otra cosa que en salir de aquel concierto insectelectual en el cual jugamos a dirigir.

Pero aquí no pasa nada, allá afuera se llenan la boca de verdades, mientras sus inconfesables realidades se maquillan, mientras llenamos las mesas de cartas marcadas todo esto ocurre mientras algunos buscan sus estanques de diferenciación, mi estanque, tu estanque, el estanque pulcro, el estanque sucio, en un dirigible que se conduce hacía la destrucción inconveniente.  Vaya que ocurren cosas mientras espero una llamada que no ha de colarse por lo que alguna vez fue un cable y ahora es radiación que se toca con guantes y se ve con anteojos rotos hace dos años.

Vaya, sarta de idioteces, diría ella, la editora, pero ella no esta y los patos salimos a jugar.

Agente del caos.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Tomba

Aterricé en la ciudad de Barcelona el jueves de la semana pasada a mediodía. Durante el vuelo, ya había superado el miedo de ir a una ciudad desconocida a trabajar en un ámbito que hasta entonces no era realmente el mío y con colegas a los cuales nunca había visto, pero no lograba concentrarme sobre el tema que me había llevado de improviso ahí. Lo poco que sabía sobre la independencia catalana era gracias a amigos y conocidos catalanes y españoles que frecuento en Berlín, y a los distintos reportajes mediáticos sobre la agudizada situación después del Referéndum del primero de
octubre. Sin embargo, algo me producía una gran incomodidad, y no podía precisar qué era ni su origen: si era mi escueto conocimiento del caso, aunado a una reticencia por defender uno u otro bando, o era acaso que percibía mis opiniones como impertinentes, porque no era mi identidad, mi entender del mundo el que estaba siendo cuestionado. Éstas eran mis reflexiones mientras el autobús del aeropuerto nos llevaba de la Terminal 2 a la Terminal 1 a reunirme con mis nuevos compañeros de trabajo bajo un sol somnoliento, en aparencia igual de indiferente que los turistas a mi alrededor al nacionalismo, la independencia y autonomía de Catalunia.
El trabajo empezó de inmediato, cuando el moderador me pidió que le preguntara al taxistaencargado de llevarnos al hotel su opinión sobre la independencia. A pesar de mis intentos de ser lo más amable y menos intrusiva posible, el reflejo de su cara en el espejo retrovisor daba cuenta de la una de las reacciones que percibiría a lo largo de mi corta estancia en Barcelona: cansancio.
Incertidumbre. Hartazgo. Para quienes era necesario seguir unidos a España, el saldo de turistas, la necesidad de mantener el capital dentro de Cataluña, la capacidad del trabajador de ver más allá de las ilusiones de estudiantes desocupados representaban las coordenadas de su realidad; parecía, al final de cuentas, una cuestión táctica más que ideológica. Nosotros también somos Catalunia, me decían, y no apoyamos actos ilegales ni ilusiones sin sentido. Es así que los unionistas rechazan el movimiento independentista en tanto incapaz de ofrecerles un pronóstico positivo, una mejora garantizada, pero mientras para ellos la crisis es un recuerdo cuya larga sombra
la independencia no puede disipar, para otros la lucha obrera es un motor importante detrás de la causa independentista. Durante el segundo día, una coalición de sindicatos catalanes emplazó mediante una rueda de prensa a un paro general el día ocho de noviembre, y entre los motivos citados se encontraba precisamente la crisis, una crisis que no se dejaba reducir a un episodio de la historia contemporánea y, al contrario, era una constante que nunca se fue. La precarización de las condiciones de trabajo y vida en Catalunia era un problema agudizado por las políticas centralistas de Rajoy y el PP, y que empeoraría con la cancelación del estado de autonomía de la región mediante el artículo 155. Me atrevería a decir que éste es un cansancio que no distingue fronteras geográficas o de idioma, una frustración que ya había visto antes tanto en México y Alemania, y
que me pregunto si en verdad sea tan distante de la temores de los trabajadores unionistas.
Sin embargo, el conflicto independentista en Catalunia tiene más de una cara, y sería una gran mentira decir que entre los lazos de tensión que a final de cuentas unen a los independentistas y unionistas, no existan momentos de alegría, incluso de ternura. Después de que se girara la orden de aprehensión en contra del parlamento catalán, los independentistas convocaron a una manifestación frente al parlamento regional y en el camino entablé una charla con otro taxista.
Sobre todo recuerdo sus ojos tristes y su voz apesadumbrada, cómo a través de ellos nos hablaba de un corazón roto por pensarse separado de la España de sus orígenes y su familia, y de cómo el inmenso dolor que sentía no era, sin embargo, un obstáculo para entender la necesidad de democracia y autodeterminación de los pueblos, ni motivo de pelea entre él y los independentistas a los cuales llamaba amigos. A esta muestra impresionante de humanidad se le agregó la convicción de los catalanes independentistas expresada más allá de los discursos políticos y las consignas con
el canto. Creo que uno de los momentos más conmovedores de mi vida fue estar en frente de ese parlamento, en medio de personas de todas las condiciones sociales y de todas las edades cantando en el momento más álgido de su protesta, con voz temblante y lágrimas en los ojos “L’Estaca”, compuesta en 1968 por Lluis Llach durante la dictadura de Franco como llamamiento a la solidaridad colectiva por la libertad. Volteaba a mi alrededor y veía como una pequeñísima chispa de esperanza e infinito cariño se reavivaba en los ojos empañados de muchos barceloneses, cómo esos ojos nos veían ávidamente y nos pedían que siguiéramos reportando, que le mostrárarmos al
mundo lo que acabábamos de presenciar, porque el mundo lo necesitaba saber.
Algunas horas después me encontraba tomando una cerveza con mis colegas y dos de los
contactos que habíamos hecho en Barcelona, quienes nos explicaban el porqué de la necesidad de independencia. Me hablaban de cómo su cultura, historia y lengua era distinta a la de España, e incluso, de cómo su punto de vista no era ni siquiera mejor, sino otro, y que querían que se respetara con justicia y dignidad. Yo intentaba seguir de cerca su razonamiento, pero al finalizar la noche me sentí sin la fuerza necesaria para ofrecer algo, fuese aliento o crítica inteligente, porque ¿quién soy yo, quién es quién, para determinar la validez, la grandeza de los sentimientos de pertenencia y
amor de una persona por su tierra, su idioma o su idea de nación? Uno de los colegas me decía que las diferencias culturales e idiomáticas le parecían como argumento poco convincentes en el marco de este conflicto porque términos como pueblo, nación, cultura e idioma pueden contener toda una serie de ideales contradictorios y, por tanto, el problema era en realidad otro. Desde entonces he pensado mucho en ello, y lamento no poder coincidir plenamente con él, porque me parece que un gran error por parte de ciertos sectores intelectuales es negar la potencia que tienen estas ideas como
catalizadoras de la acción popular, y en el peor de los casos, etiquetarlas como sentimientos vulgares que habrán de ser extirpados en pro de la evolución del hombre. Me parece hipócrita negar las dimensiones tan reales que adquieren estos sentimientos, y me parece que ésa es su gran belleza y su gran peligro, porque el nacionalismo nunca ha sido un concepto inocuo y a la vez  me veo obligada a recononocer que soy capaz de un sentir hermanado cada que siento orgullo y la necesidad de defender lo que para mí es México frente a sus problemas de injusticia y violencia. De este ensimismamiento desperté gracias al cacerolazo que se celebra a las diez en punto cada noche
como otra forma de protesta a favor de la independencia y regresé a otra realidad concreta, a la silla y mesa de plástico, la espuma de la cerveza, el olor de las calles de Barcelona. Regresé a la falta de certezas.
De regreso a casa he intentando desmantelar este problema que es otro, que se me ha dicho es el verdadero problema detrás de un movimiento como la independencia de Catalunia, y hasta ahora se me ocurre tan sólo un abanico de posibilidades. La Unión Europea teme una epidemia de estados separatistas, y además de rechazar su independencia le negaría a la región catalana la pertenencia a la UE, pero la verdadera razón detrás de su negativa me parece, en todo caso, primero económica y segundo politíca, porque Europa también sabe apoyar al nacionalismo si le conviene,
como en Ucrania. Esto explicaría, al menos en parte, el gran miedo expresado en los acto
condenables de violencia y represión ejercidos por la Guardia Civil durante el  Referéndum. Pero ala vez, es problemático pensar en la suerte de Catalunia si se lograse la independencia, porque independientemente de si se tenga que cambiar la moneda, el aparato burocrático, los tratados comerciales, etc., ¿cuáles son las esperanzas de una verdadera transformación si no se ataca la raíz que es el modelo neoliberal? ¿Será posible pensar en algo más profundo que el intercambio de actores políticos y empresariales según su nacionalidad como solución duradera? Y todavía falta un
largo camino qué recorrer antes de siquiera vislumbrar un futuro cercano: falta la huelga de mañana,
la gran manifestación del sábado, las elecciones en diciembre, la resolución de los
encarcelamientos. Falta tiempo y, sobre todo, creo que falta lucha.
Me despedí de Barcelona abrumada por la falta de claridad, por el ensueño que fue vivir mi primera aventura profesional mientras me volvía testigo de un momento histórico en el que los ideales democráticos de la sociedad occidental moderna se contraponen a las exigencias económicas y al añejo anhelo de pertenencia. Me es imposible ofrecerles en este escrito una conclusión tajante y apoyo incondicional a uno u otro bando. Por el momento, lo único que puedo hacer es murmurar, cantarme en voz baja a mí misma, mientras camino bajo el cielo gris y entre el aire frío de Berlín, que las estacas han de caer. Tienen que caer. Que si jalamos suficiente, las estacas que nos atan a la miseria del mundo seguro han de caer.

 

 

Mariana Ríos Maldonado
Berlín, 07 de noviembre del 2017
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Ejecución fútil

De silencios que se gestan en gargantas,
dilatando en ritmos arcaicos.
Los comienzos cenizos,
polvo inmemorial.

Mitos que no van a ninguna parte,
palabras que se entrecruzan en tapiz.
Liquido insolente,
mentira perenne.

Azar, tecleó
figuras,
horcas,
realismo impío.

Agente del caos.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

 

Bandalismo ambiental

*En 1969, en la Universidad de Stanford, Philip Zimbardo realizó un experimento en el cual dejó dos autos identicos abandonados en la calle, en condiciones similares. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California.
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto. Cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?
No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.
Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.
Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente, y esos mismos espacios abandonados por la gente, serán progresivamente ocupados para actividades diferentes a las normales.
La respuesta de los especialistas fue más contundente aun, indicando que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno.*
Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa; la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, la falta de oportunidades ha generado un país con muchas ventanas rotas y pocos parecen estar dispuestos a repararlas.
En nuestro nicho, el ambiente, el trabajo no solo se debe orientar a reparar las ventanas, sino también a la prevención de romperlas. Es facil ensuciar una calle que ya está sucia… El auto abandonado a media calle es similar a lo que compone nuestro entorno, pues es de nadie y de todos a la vez, pues si el ambiente fuera de alguien ¿Quién dejaría que vandalicen sus pertenencias? Por supuesto, no es la única ni tal vez la mejor solución a este problema.
Las ciudades más limpias son las que son menos ensuciadas… Los cambios, desafortunadamente, no son sino generacionales, pues nosotros no podemos ser nuestra propia esperanza si no es con la educación de los que vienen. El hombre debe ubicarse como lo que es: Uno mas dentro del todo.

Felipe Alejandro Herrera Carmona.
* retomado de la “teoría de las ventanas rotas”.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Pet Sematary (1989)

Stephen King es un escritor de moda. Como cabecilla de los Best Sellers de horror modernos más premiados, reconocidos y vendidos, era inevitable que las ofertas cinematográficas llegaran a montones. La mayoría de las películas en la filmografía basada en la literatura de King, son malas, aburridas, pésimas. Llegan a ser parodias sin la mínima pretensión de serlo, y es que King, aunque muchos podrían no estar de acuerdo, es uno de los mejores escritores de horror de este y el pasado siglo.

Por supuesto hay excepciones excelentes. Misery (1990), fue una película que ya es de culto, y que ofrece la historia de King con horror y suspenso latente siempre en la novela. Otro ejemplo es El Resplandor (1980), de Stanley Kubrick. Un filme del que tanto se ha hablado que lo que yo escriba probablemente sea algo sabido. Y también tenemos a Pet Sematary (1989), película oscura, extraña, y siempre angustiosa.

El Cementerio de Mascotas, en español, es un libro que King escribió en 1983, seis años antes de la filmación de la película. Un matrimonio y sus dos pequeños hijos se mudan a un nuevo lugar, debido al trabajo del hombre de familia. Es un pueblo no muy grande, donde los vecinos no abundan precisamente. Louis, el padre, entabla una amistad con Jud, un viejo anciano vecino muy amable; quien les muestra el lugar, y los lleva a conocer un oscuro cementerio donde se entierran a las mascotas muertas. En la entrada del panteón de animales se puede leer “Pet Sematary”, una sentencia mal escrita en inglés: “Pet Cemetery”, significando literalmente Cementerio de Mascotas. Los pequeños hijos de Louis y su esposa Rachel se asustan al principio.

pet1.png

Louis, instalado como médico en la universidad local, es testigo de una tragedia escolar poco común. Luego de ser atropellado por un auto, un estudiante dirige sus últimas palabras al protagonista, caso extraño: nunca se habían hablado antes. Al anochecer, el estudiante se aparece a Louis frente a su cama, en una perfecta y horrorosa alabanza a Charles Dickens y su Cuento de Navidad. El estudiante le advierte no traspasar una línea más allá del cementerio de mascotas, en confusos gestos de advertencia.

Church, el gato de la familia muere atropellado también, y esto inicia una serie de sucesos en cadena que no paran hasta un fatídico desenlace. Preocupado por la triste reacción de sus hijos por la pérdida de la mascota, Louis traspasa la línea del cementerio que no debía pasar según su fantasmagórico consejero, y entierra al gato en medio de espirales de tierra. El gato vuelve, poco tiempo después, pero ya no es el mismo. Al principio contento (aunque asustado) por el resultado, Louis olvida aquella escena. Pero cuando Church empieza a rasguñarlo de forma muy violenta, igual a su familia, el padre comienza a dudar de tan impulsiva decisión.

pet2.png

Buscando explicación a tan extravagantes acontecimientos, Louis acude a Jud. Jud le cuenta la historia de otra mascota enterrada en el lugar. Jud es cuestionado sobre si una persona ha sido enterrada en ese lugar antes. La respuesta es negación.

Cuando todo parece ser normal de nuevo, cuando Louis supera la traumática visión de su estudiante y el regreso de Church, cuando la familia está comenzando a acostumbrarse a su nuevo hogar, una tragedia inesperada sacude las cosas de nuevo. Al morir el pequeño hijo del matrimonio, el dolor es punzante, agudo, y para calmarlo, en meditación profunda se toma la irremediable solución. La película toma aquí un rumbo cada vez más oscuro, dejándonos ser testigos del hundimiento de Louis a medida que su familia va cambiando, y cambiando…

pet3.png

Entretenida y regocijante, para los fanáticos del terror. Un viaje de horrorosas escenas repletas de un ambiente ajeno, impropio. El Cementerio de Mascotas ofrece a un niño de cinco o cuatro años matando con una habilidad merecida de la más profunda envidia de Chucky el muñeco. Un gato que ha sobrevivido a la muerte más de nueve veces, y busca venganza en sus dueños. Un trauma de la esposa de Louis con su hermana enferma (con meningitis espinal, lo que amplifica el horror), una visión que nunca pudo olvidar, y los espectadores tampoco podrán. Escena que perturba, profunda, una imagen que observamos para que nos acompañe siempre, entre otras muchas escenas terribles que omito para dejar de lanzar spoilers innecesarios.

pet4.png

Las dos escenas más gordas de tensión temerosa, están adornadas en el Background con dos de las mejores canciones de la extinta banda de punk setentero The Ramones, ¿hace falta una razón más para verla?

 

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: Pet Sematary

AÑO: 1989

MÚSICA: Elliot Goldenthal

DIRECCIÓN: Mary Lambert

REPARTO: Dale Midkiff, Fred Gwynne, Denise Crosby, Andrew Hubatsek

 

Fernando Nájera

 

Un pueblo sin presidente.

La popularidad del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, enfrenta una elevada tasa de desaprobación. Para febrero del año en curso, la empresa Consulta Mitofsky reporta un tope histórico en el que el 77% de los consultados desaprueba el desempeño del mandatario federal. Para el mes de agosto el indicador de desaprobación disminuyó a 73%.

Si estas encuestas reflejan que tres cuartas partes de la población no quiere a EPN como presidente ¿qué mecanismos puede tener el pueblo para destituir al Presidente?

Siendo que el Estado está constituido bajo la figura de una república democrática, la Constitución Federal no prevé ningún instrumento o procedimiento jurídico para que los ciudadanos mediante un ejercicio democrático, revoquen el mandato presidencial a través de una votación o referendum.

Sin embargo, en el artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se señala que: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”

Así mismo, la constitución también señala que el pueblo ejerce este poder mediante los Poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), cuyos ejecutores deberán ser elegidos mediante elecciones periódicas. Es decir, la voluntad del pueblo debería (…) ser escuchada por los representantes del pueblo ante los distintos poderes, para así dar solución a sus demandas.

De ser así, la única forma para destituir a un presidente es a través del Congreso. Sin embargo, esto solo puede ocurrir cuando el presidente:

a) Renuncia,

b) incurra en “falta absoluta”, o

c) incurra en delitos graves del fuero común y/o traición a la patria.

En cuyo caso el congreso, o designa a un presidente interino y convoca al voto para la elección de un nuevo presidente, o designa un presidente sustituto.

Ante la situación económica y de seguridad ¿cambiaría algo si destituimos al presidente? En mi opinión, no cambiaría nada, pues el presidente sólo es la cabeza de una estructura burocrática que es la que genera las políticas y las decisiones gubernamentales. Me parece más preocupante el hecho en el que el crimen se ha infiltrado en las instituciones y estamos regidos por un narco-estado. Por tanto, es el criminal quien tiene el poder de decisión, no el pueblo.

¿Servirá de algo solicitarle al congreso que retire al presidente? Recuerde que el congreso está constituido en su mayoría por PRIistas, el mismo partido al que pertenece el presidente, y pues…

El “cambio” no se dará al sustituir de presidente, ni siquiera al congreso entero, estimo que se puede lograr al cambiar el sistema político nacional. Es necesario modificarlo puesto que es tan corrupto que a mi parecer es insalvable. Como se establece en el artículo 39 (y vuelvo a citar) “…El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”, entonces ¿qué tienen en común los países menos corruptos en el mundo? En primera, que son los países más desarrollados. En segunda, tienen ciudadanos responsables y felices, satisfechos con el desempeño de su gobierno. En tercera, aunque algunos se rigen como repúblicas y otros monarquías, la mayoría están constituidos bajo el esquema del parlamentarismo, es decir, existe un jefe de estado que responde directamente ante el parlamento y es elegido por éste último. ¿De dónde proviene el parlamento? Pues del pueblo mismo, son ciudadanos elegidos

Hay políticas qué cuentan con condiciones particulares que impiden sean aplicadas en otras regiones o naciones, pero ¿por qué este sistema es tan eficaz al ser aplicado en países tan distintos como Japón, Australia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Canadá y otros? Por la eficiencia del sistema político y la conciencia de sus ciudadanos.

Sin embargo, al menos en México, me parece que ha sucedido un fenómeno social aberrante: Aparte de las clases sociales conocidas, han surgido otras dos: La clase política y la clase intelectual, que son grupos diferentes al pueblo. En particular, la clase política parece regirse por intereses diferentes a los del ciudadano común, y persiguen los intereses de la clase política misma, dejando al pueblo de lado.

La falta de interés en el bienestar del pueblo, es a mi parecer, la causa de los problemas a los que se enfrenta la política a nivel nacional y eso es lo que debemos cambiar.
KIRK

kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Saltar del barco

Empezó como un ligero rumor, un leve consquilleo en la punta de mis dedos. Apenas y percibía su paso lento, su voluntad firme y decidida a instalarse dentro de mí como una certeza a la cual no quise oponer resistencia, porque ignorar lo evidente, ser optimista, son debilidades que no me permito. Desde que tengo memoria, el mundo está en crisis y México está jodido, pero no fue sino hasta hace dos años que realmente empecé a sentir el profundo convencimiento de que algo estaba mal, terrible e irremediablemente mal. Que el barco estaba pronto a hundirse y las ratas se alistaban para saltar.
Llegué a la conclusión anterior por caminos distintos a los de la experiencia inmediata, ya que en lo personal nunca he pasado hambre ni frío, mis padres siempre han sido comprensivos conmigo, todo lo que he querido lo he hecho. A decir verdad, es posible que mi mayor obstáculo esté dentro de mi cabeza, y que gracias a un andar relativamente precavido por la vida o a algún poder superior de ojos bondadosos he sufrido poco. En cuanto a la violencia, sólo puedo contar cuatro ocasiones en las cuales mi vida se ha visto amenazada, de todas salí ilesa y creo sin trauma alguno. Pero no hace falta que a uno le pase algo directamente para saber que en general algo está mal: lo leemos todos los días en el periódico, en el feed de las redes sociales, lo vemos al prender la televisión, pues aunque las estadísticas nos aseguren que éste es el periodo más seguro en la historia de la humanidad – el estado de Zacatecas podrá argumentar lo contrario -, no se siente así. Al contrario: diría que la mayoría de las personas de mi edad vive constantemente preocupada por un futuro desconocido y altamente incierto, pues podría pasar desde la catástrofe nuclear con Corea del Norte hasta las peores consecuencias del calentamiento global, o simplemente que te secuestraron, mataron a uno de tus seres queridos, y además ganó el PRI en el 2018 y (otra vez) ya valió. Y quizá
lo peor es que, a partir de una cierta edad, uno adquiere la suficiente conciencia como para saber que la vida no es una meritocracia, porque a menos de que uno crea en Dios y su cielo, la bondad en sí misma no asegura nada, no blinda de la desgracia; porque el valor de la bondad es el acto mismo.
El panorama actual es por lo menos desolador, en el peor de los casos sin remedio, y mientras nuestra constitución de hijos de vecina e individuos finitos limita nuestro rango de acción y medios para cambiarlo, la idea de una fuerza proveniente de algún tipo de movimiento unitario capaz de definir el rumbo de la humanidad hacia un grado de bienestar mayor parece también un sueño inalcanzable y un poco ingenuo. Es así que últimamente me he preguntado si con todo lo anterior ya hay razones suficientes para rendirse, y aunque carezco los fundamentos para ofrecer una respuesta cien por ciento convincente, diría que no. Todavía no.
Hace dos semanas se realizaron las elecciones parlamentarias y de jefe de estado en
Alemania y el partido de extrema derecha AfD (Alternativa para Alemania por sus siglas en alemán) entró como tercera fuerza con 88 miembros – ¡la ironía! – al parlamento. Más allá de los motivos detrás de esta nueva ola fascismo europeo, a la preocupación y el franco descontento público ante otros cuatro años de las políticas de Merkel, me atrevería a decir que después de la alarma y el botón de pánico, el espíritu contestario hizo acto de presencia y decidió agüitarle la fiesta a los fachos. Para muchos, la verdadera pelea apenas había comenzado, pero yo no me convencí de ello
sino hasta el viernes siguiente. Regresaba en metro a casa después del cumpleaños de un amigo. En el vagón se sentaron frente a mí un hombre que en ese momento asumí era hindú por la música que escuchaba en el altavoz de su celular para el deleite del pasajeros y un chico bastante joven, de piel blanca y cabello rojizo. A mi lado se sentó una mujer joven cuya procedencia me es hasta el día de hoy un misterio que se lío un cigarro mientras viajábamos. Ella empezó a hablar en cuanto se movió
el tren, y aunque al principio no le puse atención porque intentaba leer, algo me impedía ignorarla.
Algo en sus palabras, su tono de voz me hizo sentir profundamente incómoda, y sin más voltié a verla para prestarle toda mi atención. Le estaba preguntando algo al chico pelirrojo, y no fue sino hasta la tercera vez que repitió su pregunta que entendí lo que decía: “¿Tienes alguna idea de lo que estás provocando?”. Me quedé mirándola estúpidamente. El muchacho no está haciendo nada, pensé, simplemente espera sentado su parada, como el resto de nosotros. La mujer repitió la pregunta otras dos veces, hasta que el pelirrojo le contestó tímidamente, en un alemán básico con fuerte acento extranjero, que no sabía a qué se refería, que no entendía. A partir de esta respuesta, el
interrogatorio tomó un giro aún más extraño cuando se le preguntó al joven si acompañaba al colega de el altavoz, o a otra chica en el asiento lateral al nuestro, otra pelirroja. El chico miró incrédulamente a su interlocutora, y con cara de extrañamiento declaró no conocerlos. En un gesto que aún hoy me parece de calculada soberbia, de aquél que ha estado a la expectativa del momento justo para demostrar su superioridad, su poderosa maestría, la mujer dirigió su mirada a su cigarro liado, y después de un profundo suspiro, dijo: “No te conozco, y no te quiero conocer. Tú no hablas
alemán. Después de llegar, realicé mis estudios aquí, aprendí alemán. Construí una vida para mí aquí. Nadie quiere hacer eso ya. Nadie quiere aprender alemán. Tú no quieres hacerlo. ¿Que haces entonces aquí?”.
Was machst du denn hier? Was machst du denn hier?, volvió a preguntar. La punta de mis dedos hormigueaba mientras la veía. Pensamientos centelleaban en mi cabeza, hervían como rabia pura. ¿Qué hace él aquí? ¿Que qué hace aquí? Lo que sea que haga, que te valga madre, es la primera vez que lo ves. Ni siquiera lo conoces, no sabes a qué se dedica, no sabes ni siquiera cómo llegó aquí. ¿Él? No, tú. Tú. ¡Tú! ¡Tú cómo te atreves a decir esto! ¿Quién eres tú para cuestionarnos? Tú también eres migrante, tú tuviste que aprender también. Somos iguales, aunque no lo creas, aunque no lo quieras. Somos iguales, y lo que hayas vivido no te hace mejor, a nadie lo hace mejor. ¿Crees que ante los ojos de un blanco, de un cabeza rapada, tu vida vale más que la de él, que la mía? ¿Crees que esto te salvará algún día, borrará el estigma que es tu piel, tu acento? Tú
también llegaste siendo nada, y para muchos seguirás siendo nada. ¿Qué no ves lo que tú estás provocando?
Nada de esto lo dije, aunque mi cara no podía ocultar todo lo que estaba pensando. El
altavoz se apagó y su dueño se bajó en la siguiente parada, con una sonrisa burlona de incredulidad, interpreto incluso de lástima por los que teníamos que seguir en aquella situación. El pelirrojo se quedó mudo, ya sea porque no había entendido o no sabía si efectivamente había entendido, y en ambos casos no sabía qué más decir. Ella recomenzó su discurso, y al repetir su “yo sé alemán”, no me contuve más y le dije “Felicidades”. Herzlichen Glückwunsch!, que en realidad era mucho más
cercano a un “Muchas pinches felicidades, ¿eh? Qué bárbara. ¿Y qué? ¿Quieres que por eso te alabemos, te felicitemos? Porque digo, mucha gente lo ha hecho y no los veo restregárselo en la cara a los que quizá todavía no han tenido el tiempo o los recursos para hacerlo. Ellos saben que no por eso son superiores. Tú tampoco, pero si gustas te traigo mariachi y mole. ¿Cómo ves?”. Aunque no tengo pruebas fehacientes del impacto de mi sarcasmo, me gusta imaginar que todo lo anterior lo pude expresar en dos palabras pinchurrientas ya que ella también calló. Me vio y calló. Mientras
tanto, el chico me observaba a mí, la observaba a ella, y después de unos segundos de duda me dice “Excuse me! Excuse me…”. Era irlandés, y me preguntaba qué había dicho mi compañera de asiento. Me limité a decirle que no se preocupara, que la señora acababa de tener un berrinche racista, a lo cual ella se limitó a lanzarme una mirada venenosa pero sin proferir expresión alguna.
El chico me ve con cara de desilusión, como uno que presupone una mala noticia antes de verla confirmada, y me dice “Sí, dijo todo eso porque no sé hablar alemán, ¿verdad?”. ¿Verdad? Le reiteré que no se preocupe, que la ignore, aunque en realidad lo que debí de haberle dicho fue que no se avergonzara, que ni por un momento pensara que el no saber hablar alemán o cualquier otro idioma lo hacía tonto, que él no había hecho nada malo. No hiciste nada malo. En absoluto. El chico se bajó en la siguiente parada, cabizbajo, y yo hice lo propio dos estacioens después, a paso rápido para no tener que estar otro minuto más cerca de aquella mujer.
Llegué a casa y después de pensarlo un poco decidí publicar de forma más resumida y quizá menos novelezca mi experiencia en las redes sociales, porque además de satisfacer mis ganas de atención virtual, también tengo causas, creo en cosas y quiero compartirlas. Porque como mujer y migrante sé lo qué se siente la imposición de un discurso según el cual el color de tu pasaporte, tus órganos reproductivos, tu forma de hablar te cataloga como insuficiente. No tienes lo que se necesita, no piensas bien, no puedes hacer las cosas bien, y tu tiempo, tu esfuerzo, son una pérdida, un desperdicio, como tú. Este es el modelo de pensamiento que hoy en día, en pleno siglo XXI y
después de un guerra ocasionada precisamente por este tipo de contenido ideológico, partidos como el AfD, el Frente Nacional de Francia o Ukip en Inglaterra quieren propagar. Eso y miedo, miedo que orilla a la traición con forma de denuncia, que quiere silenciar a los disidentes y a las víctimas.
Y no nos vayamos tan lejos: basta ver los comentarios sobre la postulación de Marichuy a la presidencia por parte del CNI, porque lo que ocupa la discusión del momento, de aquellos que conforman el grueso de la población méxicana y no su cúpula política o empresaria, no eran sus propuestas sino su apariencia de criada, su aparente incapacidad de hablar español, su desconocimiento del mundo porque qué va a saber un indígena, o peor aún, una mujer indígena pobre de las necesidades de México.
A lo largo de la historia se ha dicho infinidad de veces que se va a acabar el mundo, y tengola impresión que desde el año dos mil cada seis meses hay una profecía que nos lo recuerda. En la mitología nórdica se habla en particular del Crepúsculo de los Dioses, un cataclismo en el cual la deidades del Asgard perecerán en su lucha final contra las fuerzas del mal. Lo que pocas veces se resalta de este mito es que los dioses saben de antemano que morirán, que frente al caos no hay victoria, y aún así, aún así, luchan. Luchan porque es su destino y su deber; porque la certeza de la derrota no refuta la necesidad de oponerse a lo que destruye y corrompe. A pesar de la distancia
cultural y temporal, este credo me parece indispensable para estos tiempos sin esperanza: uno lucha porque es lo que se hace cuando las cosas no están bien, es la responsabilidad de aquellos que todavía tienen las condiciones y la fuerza, de los que siguen sin conocer el miedo o ya son inmunes a él. Es el acto de ir en contra, aunque a uno se le vaya la vida en ello y nunca sea testigo ni objeto de ese cambio tan anhelado, lo que realmente importa. Así que no, si me lo preguntan y viendo cómo están las cosas, la respuesta es un rotundo no. Todavía es tiempo de resistencia y no de rendición. No, éste no es el momento de saltar del barco.

 

Mariana Ríos Maldonado
10 de octubre de 2017
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

El vértigo de una ausencia

I

Ni el orgullo de tus piernas
ni el miedo de tu boca
o el amor de nuestra cama
del nosotros…
Sólo yo,
con el peso de la ciudad quemándome las venas
ardiendo en un camino de multitud intransitada
donde siembro el te quiero que me diste
y ahora llevo en la suela del domingo
y en cada paso perdido
por la calle sin asfalto de la felicidad
donde sólo crecen las flores del hastío
que se riegan con la lluvia de mi pecho
el nosotros…
Queda sólo un ruido de madrugada
tal vez mi corazón buscando sintonía
o mi voz desesperada por romper el silencio que dejaste
queda…
tu nombre en el ritmo de un réquiem
la esquela que me diste en un ya no hay que vernos
y un cigarro más amargo que tus besos.

El hijo de la Inés

 

28 Días después, zombies en cámara digital

Danny Boyle es ya parte de la cultura popular internacional gracias a sus éxitos Slumdog Millionaire (2008) y la bastante reconocida Trainspotting (1996), sin contar a la innecesaria Trainspotting 2 (2017). Las dos últimas me parecen, en humilde opinión, las peores del cineasta, y no deberían tener tan redoblado aplauso.

28 Days Later (2002), película apocalíptica británica, inicia con la protesta de un puñado de activistas que tienen por objetivo liberar animales usados en experimentos científicos. Al entrar en las instalaciones, se topan con una desagradable visión: chimpancés enjaulados y heridos, otros enojados y rabiosos, algunos atados a extrañas camas diagonales donde se les obliga a ver miserias mundiales (violencia diversa: manifestaciones, actos policiacos extremos, explosiones de todo tipo). Al ser descubiertos, aceleran liberar a dichos animales. Al hacerlo, éstos atacan a una activista, mordiéndole en el brazo, e infectándola de una rabia intensa y colérica, sus ojos rojos como cerezas y salidos de las órbitas. Pantalla con el título.

28

Pasan 28 días desde aquel incidente. Jim, un mensajero que antaño tiene un accidente de tránsito, despierta en un hospital desierto. Confundido y asustado, comienza a gritar montones de “Holas” a su alrededor sin recibir respuesta. Al salir es recibido por un Londres abandonado, desolado. Camina sobre la ciudad sin encontrar a nadie. Años después Robert Kirkman se adjudicó esta escena en sus interminables comics de zombies llamados: The Walking Dead, y en el primer capítulo de dicha serie, el director Frank Darabont (The Green Mile (1999), The Shawshank Redemption (1994) emuló esa escena a pie de los dibujos y las onomatopeyas, sin embargo ambos fallaron cruelmente dejando sus adaptaciones, aunque mucho más famosas, como simples intentos burdos de crear aquella atmósfera de terror que solo Boyle pudo reproducir.

28uno.png

Jim llega a una iglesia, y se da su primer encuentro con la infección. Un padre zombie, aterrador, y enemigo principal de los lentos pasos en los zombies de Romero, comienza a perseguirlo seguido de un gran grupo de infectados a sus espaldas. Asustado terriblemente por sus rapidísimos y ruidosos perseguidores, encuentra en un magnífico golpe de suerte a Mark y Selena, quienes lo conducen a salvo en una tienda de alguna cadena de comercios parecido a nuestro Oxxo mexicano. Al pasar el peligro, Selena es quien explica a Jim la situación. Le describe como inicia la infección, los síntomas, la no existente cura y la inevitable muerte de todos los seres queridos de quienes tenga memoria. Esto desespera a Jim, queriendo ir en busca de sus padres, y lo hacen. Los encuentran muertos, con pastillas para dormir en la mano y una copa de vino en la otra. “Al menos murieron en paz, deberías estar agradecido”, lo consuela de esta forma Selena.

Los tres personajes se cuentan sus lamentables historias en casa de los padres muertos. Un sangriento incidente lleva a la muerte de Mark, y el escape de los otros dos. Circunstancias terroríficas llevan a nuestros “héroes” a encontrarse con Frank y Hanna, padre e hija, encerrados en un departamento alto decorado con fuertes luces navideñas. Ahora los cuatro personajes deciden salir de Londres inclinados a seguir la pista y dirección que les ha sido dada por una secuencia en una estación de radio, proveniente del ejército británico sede de Manchester. Animados por esto, suben al taxi de Frank y se dan a la aventura, sin sospechar un poco, que sería mucho peor la cura aquella que ser atacados por mil zombies.

A partir de aquí, comienza lo mejor de la odisea. No puedo contar más detalladamente porque sería arruinar sorpresas. Al llegar a la sede, comienzan a aflorar las intenciones de aquellos soldados hacia Hanna y Selena. Ha pasado mucho tiempo sin que vean mujeres, y los personajes son retenidos en el lugar, hasta la ascensión de Jim (por llamar a sus impulsos en evolución de alguna manera), quien hace desastres y planes improvisados para salvar a las mujeres, y eliminar uno a uno a los militares y a sus turbadas intenciones.

28dos.jpg

28 Days Later es una de las mejores películas de zombies que han sido creadas. Su atmósfera es única, Boyle grabó casi toda la película con cámaras pequeñas digitales para amplificar el realismo, lo que culmina en un horror que se siente allí, bastante real y palpable a pesar de tener como tópico uno de los más usados en historias de terror. La banda sonora es en su mayoría un Score original, con excepción de una o dos canciones ya grabadas por artistas europeos, pero toda la selección conecta perfectamente con las emociones y los sentimientos que van viviendo los personajes en cada escena. John Murphy sincronizó los horrores con música aparentemente deprimente, y al mismo tiempo hermosa, lo que crea una conexión escena-música que se complementa bastante, dejando el suspenso colgando feliz y disfrutando la ansiedad que mostramos de saber qué pasará en la siguiente escena.

 

28tres.jpg

Y mejor me detengo porque para esta película tengo elogios interminables, sin siquiera mencionar el gran trabajo actoral. Para los fanáticos del cine zombie debería ser imperdible, y para los cinéfilos en general, también.

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: 28 Days Later

AÑO: 2002

PAÍS: Reino Unido

MÚSICA: John Murphy

DIRECCIÓN: Danny Boyle

REPARTO: Cillian Murphy, Christopher Eccleston, Naomie Harris, Brendan Gleeson, Megan Burns

 

Fernando Nájera

Recuerdo otoño.

Una mancha en la pared, limpiada hasta que sede por completo,
agua, fuego, lo necesario.
El ruido sellaría el pacto,
cavernas, cenizas, cementerios.

Tensión brotando de las chimeneas,
la saliva, el sudor, incluso las lagrimas se desbordaban,
lejanía que nos divide, cercanía caníbal.
Juegos destrozados, papalotes estancados.

Azotadas las mujeres,
vituperados los nombres,
anónimas victimas,
anodinos lectores.

Llegan las caídas,
rojizas.
Llegan los vientos,
vivos.

Agente del caos.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Tras el temblor

¿Qué tan anormal resulta un temblor en CDMX? La investigadora Linda Manzanilla en su documento “La relación de los sismos ocurridos en la Ciudad de México y sus efectos”, reporta que el registro más antiguo que se tiene de un temblor en dicha ciudad data de 1460, ocurrido durante el reinado de Moctezuma I, así mismo, el terremoto más antiguo del que se tiene registro ocurrió 15 años después, durante el reinado de Axayácatl, en el cual la mayoría de las viviendas de Tenochtitlán resultaron destruidas. Es decir, se tienen registros que desde hace más de 540 años ocurren sismos en la Ciudad de México. Por lo que podemos descartar la anormalidad de estos eventos en la zona.

Un antiguo maestro griego describe en el dialogo con Timeo que la creación del universo se dio al mismo tiempo que la del tiempo, y con ellos los planetas, que fueron dotados de vida; después fue creada la gravedad y posteriormente la luz. Después de la creación de la luz se crearon los seres. El relato judeocristiano del Génesis afirma algo similar: El mundo fue creado antes que la vida que lo habita. Los sismos ocurrían antes de que el hombre se asentara en las regiones donde suceden.

Es responsabilidad de los habitantes tomar conciencia de los peligros que pueden ocurrir en ciertas zonas. Cuando se tienen registros de la periodicidad de ciertos desastres naturales, no hay culpables de las tragedias ocurridas, pues es un peligro que se corre por habitar en zonas específicas. Debemos tener respeto por los ciclos naturales.

¿Cuánto vale la vida? Lo que cada individuo hace para preservarla, lo dejo a su discreción. Pienso que la solución no radica en las políticas gubernamentales, sino en la conciencia individual.

Felipe Alejandro Herrera Carmona

Marcha de mujeres y temblor…

Desde hace poco más de una semana me persigue la imagen de cristales rompiéndose, de ventanas avidriadas que crujen y se resquebrajan como huesos. ¿Han recorrido alguna vez la Avenida Reforma de la Ciudad de México? Confieso, no sin poca vergüenza, que pocos lugares me han causado tanta indignación como éste, porque su belleza me parece un mofa burda de la pobreza que se ve obligada a ocupar umbrales y jardineras. mientras el desprecio de los propietarios de la calle, con sus oficinas ejecutivas y condominios de lujo, le golpea el rostro. Me he preguntado repetidamente qué pasaría si algún día todos sus cristales hermosos estallaran; si todos los edificios imponentes de esta avenida se derrumbaran hastar dejar en polvo sus cimientos. No lo niego: la
pregunta está atada a un deseo de verlo hecho realidad, un deseo que estos días me ha sorprendido por su furia y su tristeza.
Creo que esta imagen empezó a anidarse en mi cabeza hace poco más de una semana,
cuando cientos de mujeres y hombres marcharon desde el Zócalo hasta las oficinas de la
Procuraduría General de la República para exigir un alto a los feminicidios en México, en un país que le enseña a sus mujeres que su sexo es sinónimo de culpa. Un México que no se cansa de repetir que las tetas y las vaginas hacen a las mujeres automáticamente culpables de todo lo que les suceda en la vida; que la violencia, la indiferencia ante su sufrimiento son las cruces que les tocó cargar. Estamos hartas de esta carga, de este peso que imposibilita el esquivar los insultos, los manoseos y las balas. Mientras caminaba, pensaba en mi madre, quien se encontraba a mi lado, y en mi sobrina de apenas dos años de edad. Pensaba también en muchas otras mujeres, incluso en aquellas que por su forma de pensar o por sus ideas no tolero o me dan asco, y la conclusión fue y es siempre la misma: no les deseo este infierno que nos hermana. Impotencia es sentir cómo tu cuerpo se quiere dividir, despedazar, para que 2, 3 o tantas tús como sean necesarias puedan escudar a todas las mujeres que quieres, y desde tus entrañas caer en la cuenta de que te falta materia y es insoportable el miedo de no volverlas a ver. Cuando por fin llegamos a las oficinas de la PGR, ya nos esperaba el campamento en honor a los 43 estudiantes desparecidos de Ayotzinapa. Hoy se cumplen 3 años desde que los arrebataron de la faz de la tierra, y después del “ya me cansé”, “la verdad histórica” y una larguísima hilera de mentiras atroces, el gobierno de la república y las
dependencias encargadas de impartir justicia siguen como aquel domingo de la marcha: impasibles. Sin importar que tanto electrifiquemos el ambiente con miles y miles de gritos, nos desgarremos las gargantas clamando justicia, las instituciones frente a nosotros permanecen en silencio. De lo único de lo que son capaces es de devolvernos nuestra imagen reflejada en sus cristales de rascacielos. Sus espejos nos dicen que en esta realidad, los únicos con los que podemos contar somos nosotros
mismos.
Dos días después estuve al borde de lamentar mis deseos, porque sí hubo infinidad de
vidrios rotos, pero ninguno, creo, era de los que yo hubiese deseado. En poquísimo tiempo dos temblores han sorprendido a México y me veo forzada a reflexionar otra vez sobre los cristales de la Avenida Reforma: por lo que sé, aunque podría estar equivocada, antes tembló el Ángel de la Independencia a que se astillaran esas ventanas y fachadas, quizá porque ahí, ahí probablemente sí se construyeron edificios conforme a la ley. Diferente fue la suerte de otros mexicanos, quienes han sido víctimas de carteles imobiliarios de la capital del país, del ocultamiento del atlas de riesgo de la ciudad y hasta de la policía y el ejército que entorpece la labor de rescatistas y peritos. Me fastidia
tener que nombrar esta problemática y sus responsables, porque son los mismos problemas, los mismos responsables de siempre y a nadie le gusta sonar como cassette roto: es la policía, es el ejército, es el Estado; son los partidos quienes ahora se quedan con los impuestos y los víveres recolectados; son las televisoras que se aproprian de la tragedia ajena para manipular y de paso lucrar.
Una semana y miles de kilómetros después, el Colectivo 43 convoca a una vigilia por
Ayotzinapa enfrente a la Embajada en México en Berlín. A excepción del numero de asistentes, el escenario es el mismo: una institución callada frente a ciudadanos organizados, llenos de rabia digna, exigiendo justicia, y una serie de espejos que los refleja. Me doy cuenta de que en estos días he visto de todo: he visto gente que ha perdido a sus hijos e hijas, su hogar y su tranquilidad, pero que no se cansa de buscar con sus propias manos, entre las ruinas de este estado fallido, la vida que queda, aún en contra de una oficialidad que la da por muerta. Estoy viendo a hombres y mujeres
cuyo mundo que no termina de joderse y que a pesar de ello encuentran siempre las fuerzas para afirmar y proteger a quienes se les niega por ser mujer, indígena o pobre. Mi pesismismo innato me dice que tenga cuidado, que la solidaridad y la esperanza han sido desmentidas una y otra vez en México, el hogar de la apatía. Que aún falta que la ayuda llegue a Morelos, Oaxaca, Chiapas, Guerrero. Que hace menos de veinticuatro horas hubo una balacera frente a un OXXO de Zacatecas. Que todavía hace falta que el edificio de la PGR, la procuraduría misma, y el sistema corrupto que la sostiene tiemble, que caiga; que este mundo jodido del que venimos se haga añicos y que nos prohibamos repetir los mismos errores cuando lo reconstruyamos. Falta tanto, tantísimo, pero hasta que esos espejos que vemos frente a nosotros no se derrumben, no habrá paz, no habrá
perdón y no habrá olvido. Si nos ha de quedar alguna certeza, que sea ésta.

Mariana Rios Maldonado
Berlín, 26 de septiembre de 2017

True Romance: el salto de Tarantino

Quentin Tarantino se encuentra cómodamente sentado en un sofá de tres piezas, solo, pobre y aún sin su Pulp Fiction (1994) ni sus Perros de Reserva (1992), cuando de repente suena el teléfono. Su cara cambia de color, y toma del cajón dos guiones que tenía preparados para esta ocasión: True Romance (1993) y Natural Born Killers (1994). Fueron entregados a Tony Scott y Oliver Stone respectivamente, aunque éste último haya elaborado una serie de cambios en el escrito que solo sirvieron para acrecentar las malas críticas y la decepción de Tarantino que hasta la fecha no le ha perdonado su visión. Extraño, viniendo del director de Platoon (1986). Por su parte, Scott siguió el guión al pie de la letra, y el resultado es la primera gran obra de Tarantino, fielmente concretada por un Tony Scott serio y un grupo de excelentes actores.

Clarence trabaja en una tienda de cómics. Es fanático de los filmes de Kung-fu, de Sonny Chiba, y su amor por Elvis es tan grande, que se crea un alter ego a partir de él, con quien habla cuando tiene los más extraños y divertidos problemas. En un maratón de Kung-fu de un viejo cine de los 90’s, conoce a Alabama, una prostituta (prefiere el término Call-girl) quien es contratada por el jefe de Clarence, para que éste pase una noche no tan triste en su cumpleaños. Clarence cree que Alabama es una chica común y corriente, y ambos tienen una romántica noche repleta de palabras dulces y muchas muestras de cariño, hasta que Alabama le revela la verdad. Clarence, confundido, le pregunta si todo ha sido una mentira, y resulta que Alabama gusta de él, tanto como él gusta de ella.

true love1

Obsesionado con el pasado de la chica, Clarence decide escapar de esa ciudad con ella, no sin antes vengarla por los agravios anteriores sufridos por parte de su padrote Drexl, un Gary Oldman bastante joven y caracterizado de tal forma, como si fuera un justiciero social moderno. Una serie de sangrientos incidentes culminan en Clarence y Alabama, con varios kilos de cocaína pertenecientes a Drexl, viajando a través del país escondiéndose de sus perseguidores: los jefes de Drexl, un grupo de narcos sicilianos comandados por lo que podría ser la mejor actuación de Christopher Walken después de The Deer Hunter (1978). Y también por la policía, con muchos agentes.

Llegan a Hollywood. Consiguen venderle cocaína a un famoso director de cine, a quien conocen mediante Dick, amigo de Clarence, actor desafortunado y, severamente malo, quien tiene de compañero de habitación a Floyd; un Brad Pitt en sus primeros papeles, fanático de la marihuana (no hace otra cosa más que fumar y delatar a sus compañeros sin darse cuenta), quien, a pesar de no tener un papel fundamental en la película, si tiene uno muy hilarante. Un papel extraño para el actor, hasta surreal si se le compara con sus posteriores trabajos.

true love2

“You, ah, you want a hit?”

Al concretar la venta de la droga, Dick, Clarence y Alabama se dirigen al punto de encuentro. En el lugar, las circunstancias juntan a los sicilianos, policías, vendedores y compradores en una sangrienta e inevitable conclusión. True Romance es una obra maestra, no existe el tedio para este filme, es un sinfín de emociones y sorpresas que hacen desear mejor una serie o al menos trilogía, aunque así nunca hubiera sido tan bien criticada, pero fuera del radar. La historia, actuación, dirección, la fotografía, la música, todo vale la pena. Y cuando, en la mejor escena del filme en mi opinión, los sicilianos llegan a casa del padre de Clarence para pedirle información sobre su paradero, somos testigos del que sea probablemente (para mí sin duda alguna) el mejor guión en el que Tarantino haya trabajado.

true love3

“Verás, en tiempos antigüos, los sicilianos cogían con los negros”.

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: True Romance

AÑO: 1993

GUIÓN: Quentin Tarantino

REPARTO: Chistian Slater, Patricia Arquette, Denis Hopper, Val Kilmer, Gary Oldman, Brad Pitt, Chistopher Walken, Samuel L. Jackson, Michael Rappaport

DIRECCIÓN: Tony Scott

Fernando Nájera

Before sunset (2004)

Richard Linklater fue conocido en los noventas por haber dirigido un filme adolescente sobre un puñado de estudiantes de preparatoria consumiendo alcohol, drogas, y teniendo sexo descuidado. Una película ambientada en los 70’s, en Austin, Texas. En el momento parecía un trabajo modestamente apreciable, divertido, y ahora de culto. Linklater ahora es famoso por su extraño y singular proceso al rodar películas. Rodó Boyhood (2014) durante doce años, siguiendo la línea de vida de una familia norteamericana, centrándose principalmente en Mason, a quien vemos crecer en efecto real, junto a su hermana y sus padres divorciados. Misma tradición practicaba al filmar la trilogía Before: Before Sunrise (1995), Before Sunset (2004), y Before Midnight (2013).

dazed and confued

(Dazed and confused)

En Before Sunrise tenemos una dulce historia amorosa. Jesse viaja a través de Europa, y en el mismo tren conoce a Céline, una estudiante francesa con destino a Budapest. Jesse se fija en ella, y la convence para pasar una noche juntos en Viena, donde el romance juvenil florece rápidamente. Ambos mantienen profundas conversaciones sobre el amor y la muerte. Al siguiente día deben separarse, manteniendo antes una promesa: verse en ese mismo lugar en seis meses, promesa ignorada por ambos, y el tiempo se extiende hasta que pasan diez años.

Ahora, Before Sunset. Jesse se ha convertido en un escritor bastante exitoso. Céline es Ecologista. Se reencuentran en París, en una firma de libros de Jesse, donde Céline se da cuenta que él ha estado escribiendo sobre ella, mejor dicho, sobre aquella noche que pasaron en Viena. Deciden pasar un tiempo juntos, el tiempo pasa en conversaciones largas y frecuentemente tediosas, tentando a cada instante a los dedos a dejar de reproducir el video, hasta que la parte final ataca, regalándonos la escena que se describe a continuación:

De pláticas felices y felices anécdotas de reencuentro, el ambiente y la tensión suben, hasta que ambos personajes sacan de sus entrañas sus más hondos y reprimidos deseos casi como una explosión: el matrimonio débil de Jesse, su hijo, la relación quebradiza y los intentos amorosos fallidos de Céline, y se reprochan no haber llegado al lugar convenido en la primera parte, y sienten lástima de sus vidas. Aún son jóvenes.

before

Llegan al departamento de Céline. Jesse le pide subir, ella acepta. Entran lentamente, en una escena con mucha luz, Céline acariciando a su gato, Jesse con gesto de confundido. Entran, Jesse le recuerda la promesa de hace cinco minutos: que le toque un vals en su guitarra. Céline se hace un poco del rogar, accede, toma su guitarra y sentada en la cama, comienza a rasgar las cuerdas. La letra de la canción muestra sus sentimientos hacia Jesse y hacia aquellos recuerdos en Viena, una escena bastante sentimental, recompensa inesperada para todos aquellos que soportaron las previas conversaciones largas. Los escépticos más aferrados del amor no podrán evitar sonreír al observar esta escena. Es un momento desgarrador, liberador. Céline contiene sus lágrimas al cantar frente a Jesse, me complace creer que es porque tuvo que esperar nueve años para darse cuenta, en ese justo momento, que al fin le había revelado sus verdaderas emociones a su enamorado a la cara, como decir un secreto desde hace mucho guardado, como liberarse de un dolor duradero y punzante, aunque esos ejemplos queden bastante cortos. Es poesía en escena.

Luego del aplauso de Jesse, beben una copa, Céline imita el baile de Nina Simone en un concierto en París, y la sonrisa de Jesse luego de esas escenas finales, nunca se desdibuja.

Un filme conmovedor y único. Perfecto seguimiento para el primer filme. Luego sigue Before Midnight, la última en la trilogía. De esta película no comento, advierto, y sería prudente abstenerse de verla para no arruinar la magia cinematográfica creada por las primeras dos.

sec.png

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: Before Sunrise

AÑO: 2004

DIRECCIÓN: Richard Linklater

PAÍS: Estados Unidos, Francia

REPARTO: Ethan Hawke, Julie Delpy, Vernon Dobtcheff

DURACIÓN: 80 min.

 

Fernando Nájera

¿Dónde estás?

Me hice noche buscándote
amanecí perdido
sin más remedio que levantarme
cubrirme con la misma piel
la misma ropa
la misma soledad
de cada día y cada vida
una más lleva tu nombre,
me levanto con el pie derecho
y el alma izquierda
sigo buscándote
no estás en las botellas
llegué hasta el fondo
y solo sólo están los retazos
de mi corazón abstemio
tampoco estás en la madera
de las horas astilladas de los lunes
ni en la arritmia del insomnio
te busqué en cada kilómetro de ojera
me levanto, me duele el ruido de la luz en la ventana
el aliento del sol me sabe a ti
cerveza.

El hijo de la Inés

Dos votos, uno si y otro no.

Resulta difícil de explicar, no podemos expresarlo conceptualmente ¿o si?
Ultrajar con lujo de retención la búsqueda creativa. Me parece que agrede la
inteligencia, de aquellos que buscando, encontraron su nicho.
Digerir la construcción imprevista. O la de-construcción,  que llena de
imágenes las habitaciones bautizadas por la poesía, inflamable, increpadora,
sucia consecuencia de la creación libre, de la busqueda constante, de un
movimiento original del cual las cosas emerjan, o se condensen.
Obtuso mensaje, invitación a conocer; el mundo más allá del ORDEN.
,

 

Tierra en el salto.

[Reporte del caos]

No era una pastorela. Pero hablaban de la pacha-mama, así que era algo similar. Se refugia en las figuras “poderosas”, para hablar de eso que realmente ocurre.

Tierra, una obra que aborda la explotación.
Las minas son uno de los pilares de ésta, una dramaturgia critica, así como una historia desordenada por los símbolos que abundan. Teatro a fin de cuentas.

Un velo de ficción una oportunidad para hablar de el problema de los pri-vilegios.
Un sin fin de poesía entre sus lineas.
Dolor.
Aquí la reseña: la obra fue bien.

P.D. Pronto habrá más funciones.

Agente del caos.
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

 

 

Frances Ha, y la obsesión de Noah Baumbach con el Nouvelle Vague.

Frances Halladay es una rubia neoyorkina de veintisiete años, y su mayor preocupación es no poder pagar la renta a tiempo.

Alternando su tiempo entre esfuerzos vanos para subsistir de su pasión (el ballet moderno) y consiguiendo empleos temporales (guía de universitarios novatos, mesera), para así conseguir un capital a duras penas moldeable a sus ensoñadas aspiraciones artísticas, en contraste a una vida real decadente e indiferente a sus planes, con un novio obsesivo que hace de todo para que Frances se mude a su departamento.

pato

Cuando su compañera de habitación y mejor amiga (no va por orden de importancia) Sophie, decide mudarse con una amiga en común que tienen ambas, Frances se desanima profundamente ya que, no solo perderá la compañía de su mejor amiga con la que hacía de todo, sino que tendrá ahora que aumentar sus ingresos para poder pagar el alquiler a tiempo. Su novio y sus absurdos intentos para retenerla en su domicilio cesan por completo cuando éste, enterado de las alergias que causan las mascotas a Frances, compra en internet dos gatos sin pelo, hipoalergénicos, acción que Frances interpreta de forma negativa.

En la escuela de baile donde trabaja medio tiempo, es constantemente menospreciada, relegada a enseñar ballet inicial a niñas pequeñas, suplicando modestamente a su jefa para papeles mayores, cosa que logra mediante extenuantes esfuerzos al crear una coreografía propia.

La película transcurre entre escenas simples. Sus peleas con Sophie, fiestas ruidosas, compañeros de cuarto que escriben guiones cinematográficos y duermen con dos chicas cada noche; reconciliación con Sophie, una carrera animada y feliz por la quinta avenida (en mi opinión, la mejor escena del film), un viaje a París patrocinado por una de sus compañeras en el edificio de baile (quien desprecia a Frances por su infantil y enérgica personalidad), todo en una imagen a blanco y negro que se torna melancólica, a veces por la sensibilidad del espectador, a veces por la imposición del director.

pato 2

La banda de rock británica T-rex ameniza aquel viaje a París, con un par de famosas canciones. Noah Baumbach nos hace testigos de su fanatismo a la Nouvelle Vague francesa, al regalarnos no solo referencias del mencionado cine en su película. Como ejemplo: la escena donde Frances corre a un cajero automático para pagar la cuenta en un restaurant donde lo espera un amigo suyo. La banda sonora principal de la célebre película francesa Les Quatre Cent Coups (1959) suena en esa carrera, mostrando las inclinadas intenciones del director, para hacer de Frances Ha, una oda al cine francés, concretamente al periodo conocido como Nouvelle Vague, iniciado a finales de los años 50’s, finalizado en una extraña conclusión en la agonía de los años 70’s.

El filme muestra una historia simple a la superficie, y va teniendo tintes profundos mientras avanza, haciéndonos pausar un momento para reevaluar nuestras relaciones familiares, pero ante todo, las amistades y amoríos, que casi siempre son terriblemente efímeros; como es sello característico del moderno cine independiente norteamericano.

pato 3

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: Frances Ha

PAÍS: Estados Unidos

DIRECCIÓN: Noah Baumbach (The Squid and The Whale, Greenberg, Mistress America)

REPARTO: Greta Gerwig, Adam Driver, Mickey Summer, Michael Zegen, Grace Gummer

DURACIÓN: 95 min.

AÑO: 2012

Fernando Nájera

 

Como eres

Vistes una rebeldía nihilista
conviertes en linfa el viento que te toca
y con eso desoxidas lo alcalino de mi pecho
así eres
Te veo tras la ironía de un cigarro
que me revive para asesinarme más lento
Te veo tras la ironía de una vida
que dibuja a Apolo y a Dafne
en el laberinto de Teseo
así eres
Guardas en tu beso el insomnio de un semáforo
una primavera con tu nombre
la saliva que aliña la ciudad
así eres
Rebelde ante la esquizofrenia del domingo
así
como un cigarro enfriando en el desierto en que vivo
el volcán apagando la miseria de Pompeya
y aquí me tienes
Sacrificando los pulmones por una brisa fresca
y ofrendando todo el pueblo por el calor de tu entrepierna.

El Hijo de la Inés

Juego de letras

Enterré fuegos tras tus parpados,
deshilando imperios,
bebiendo de toneles imperiales,
gritando historias cavernarias.

Fustigué a las musas,
acaricié eternidades,
mentí sin arrepentimiento.
Gane todas las manos.

Rimé y rimé
obtuso
confuso
difuso.

Jugué
perdí
volví,
jaque mate.

Agente del caos.

El agua que muere

En diciembre del 2016, se declaró una contingencia ambiental debido a la muerte de miles de peces en el cauce del rio el Tunal. Se detectó la presencia de espuma abundante, 900 metros antes del poblado Alcalde, perteneciente al municipio de Durango, y miles de peces muertos a 3 kilómetros rio debajo de donde se detectó la presencia de la espuma.

Al analizar distintas muestras de agua se determinó que la cantidad de oxígeno diluido era menor a 0.3 mg/litro, siendo que se recomienda que los cuerpos de agua tengan al menos 5 mg/litro, es decir, el agua del río el Tunal, en ese sitio, contenía el 6% del oxígeno necesario para que la vida acuática se mantenga. Así mismo se detectaron cantidades excesivas de fosforo, nutrimento que puede provocar la proliferación de algas u otras plantas que en condiciones soleadas producen oxígeno que se diluye en agua, pero en días nublados o en las noches estas plantas diminutas consumen oxígeno, que es necesario para la vida acuática, provocando que la vida acuática se asfixien.

Debido a esto, el principal sospechoso del ecocidio fue el organismo operador de agua potable del municipio de Durango, Aguas del Municipio de Durango, pues ante la ley, es el responsable de tratar el agua residual domestica para que tenga las condiciones apropiadas para no causar daños cuando se disponga de ella. El agua residual domestica tiene (entre muchos otros compuestos) Fosforo, Nitrógeno, sales, y pH que pueden causar desbalances cuando son vertidos en cuerpos de agua, debido a esto es necesario someterla a distintos tratamientos, que tienen como objetivo eliminar o reducir la cantidad de contaminantes diluidos en el agua. Sin embargo, se demostró que el agua que AMD trata cumple con la normativa correspondiente a la descarga de agua residual tratada que se vierte para distintos objetivos, esta normativa es la NOM-001-SEMARNAT-1996.

El efluente que AMD vierte es conducido al distrito de riego 052, que tiene una concesión para aprovechar el agua tratada en riegos agrícolas, por lo que el agua debe cumplir con los límites máximos permisibles  para su  aprovechamiento en irrigación. Los excedentes de agua que no son aprovechados se conducen al río Tunal, y este es parte del problema: la calidad que el agua tratada debe tener para ser vertida en ríos es muy diferente a la que la normativa específica para riego agrícola. La cantidad de contaminantes debe ser mucho menor en el agua para rio, pues el fosforo puede provocar eutrofización, que es el proceso que genera crecimiento de plantas.

Por tanto, AMD cumple con sus obligaciones de tratamiento, por lo que en amparo de la ley, el organismo no es responsable de la contingencia.

La espuma que se observó es producto de detergentes diluidos en el agua, muchos de los cuales tienen fosforo en su fórmula y al ser vertidos al rio generarán daños, cuando se presenten las condiciones.

Las aguas residuales domesticas son colectadas de los hogares, del suyo y el mío, por lo que los primeros responsables del ecocidio somos usted y yo. ¿Ha investigado si el detergente que usted usa está libre de fosforo? Podría asegurar qué no. Aparte de utilizar detergentes dañinos, éstos son usados en cantidades mayores a las indicadas por el fabricante por lo que mucho detergente llega al rio sin haber hecho reacción.

El responsable ético es la máxima autoridad en materia de agua (CONAGUA), que debe procurar que los ríos y lagos tengan las condiciones bioquímicas necesarias para un ecosistema sano. SEMARNAT es el responsable normativo, puesto que es dicha secretaría la encargada de proponer las normas que rigen la disposición de contaminantes en el agua.  Sin embargo, con la normativa actual cuyas exigencias son distintas a las necesarias en el ambiente, no existe un responsable directo, puesto que al cumplir con los límites todos se ausentan de responsabilidad.

El día 29 de Agosto del presente año se volvió a presentar muerte de peces sobre el mismo río, pero aún no se han analizado las muestras de agua, por lo que la causa de este evento aun no puede ser deducida.

 

Felipe Alejandro Herrera Carmona

Maestro en Ciencias en Gestión Ambiental.

Revólver por Guy Ritchie

Conocemos la manera de Guy Ritchie al hacer películas, y sabemos también que suelen ser muy divertidas; su humor es muy característico, al igual que los movimientos rápidos de cámara y la narración de hechos ya ocurridos por un personaje mientras los vemos también en pantalla.

Después de Snatch y Rock’nRolla es difícil imaginar un filme distinto, pero Ritchie nos lo da: en esta cinta, la marca personas del director queda casi totalmente olvidada, no está este humor al que estamos acostumbrados, no hay ni siquiera un poco de comedia, todo lo contrario, ésta es una película con un tono más “serio”.

La historia es muy original, y aunque al principio parece ser una historia sencilla y digerible, conforme va a avanzando, nos encontramos con que en realidad es más compleja de lo que habíamos pensando. No basta con verla una sola vez para comprenderla, porque puede que ciertos detalles imprescindibles, se nos escapen la primera vez.

Es una película que puede calificarse como surrealista e incluso filosófica.

En cuanto a actuación, me parece que Jason Statham, Ray Liotta y Mark Strong son quienes se llevan el mayor mérito. Tan limpios y fluidos… llenan a sus personajes de una vitalidad increíble y es así como nos mantienen tan apegados a la historia.

A mi parecer, fue una película muy exitosa y muy bien lograda. Excelente.

 

Diana Díaz de León

Demoníaca

Sucuba, quiero morir cada noche sin odiarte, más bien quebrarte,

sin estar atado al único Dios que conozco el cual se encuentra entre tus piernas.

Es incoherente, inaceptable, tan monstruoso el placer tan doloroso que causas

al extirpar los sueños de un murciélago.

Ríe y regocijate de la victoria bañada en sangre y sudor,

gloria eterna mortuoria disfrazada de vida melancólica.

 

Danny Vegaz

A propósito de lo de Charlottesville

Pareciera que después de lo ocurrido en Charlottesville, Virginia, una alarma ha sonado
para muchos de los habitantes de los Estados Unidos. La espalda surcada por los látigos de los tratantes de esclavos, la soga al cuello del Ku Klux Klan nunca se fueron: siguen ahí, en su América la bella. Nosotros, la amenaza extranjera, conocemos de sobra estas imágenes, y en cuanto a nuestra propia suerte, hemos memorizado una retórica desgastada sobre el imperialismo yanqui; pero posiblemente exista en los recientes acontecimientos un elemento de desconcierto que brota de la lentitud con la cual Estados Unidos se ha dado cuenta de la profundidad de un racismo que no ha cambiado desde el fin de la Guerra Civil.
En 1962 John Steinbeck, autor de Las uvas de la ira, publicó un diario de viajes
llamado Viajes con Charley, en busca de América, donde narra, sin poder plenamente escapar de su rol como novelista, lo visto y vivido por él durante un road-trip a través de los Estados Unidos en compañía de su perro Charley. Montados en un camper bautizado como Rocinante, Steinbeck y Charley experimentan juntos a un nivel mucho más personal América y sus americanos, desde Nueva York hasta el profundo sur. Las reflexiones del autor – e incluso uno podría decir del perro – giran en torno a temas tales como el avance tecnológico e industrial, la elección entre Kennedy y Nixon en el marco de la Guerra Fría, y las razones detrás de la amargura y el recelo de las personas.
Si bien muchas de sus observaciones obedecen al particular momento histórico
desde el que escribe el autor, resulta sorprendente descubrir que otras, sobre todo aquellas que buscan captar la esencia de lo que es América, evidencian cuán poco ha cambiado el país a más de 50 años de la escritura del texto. Steinbeck llega a conclusiones que cobran fuerza no por su obviedad, sino porque como lectores insertos en este momento de la historia entendemos sus implicaciones pasadas y presentes: que el motor de un país sea el miedo, mismo que ha servido como herramienta para satanizar el impulso rebelde que en épocas anteriores era motivo de orgullo, y que ha logrado maquillar a la destrucción como progreso. El cierre de este proceso de reconocimiento se da en Nueva Orleans, cuando Steinbeck es testigo de las protestas racistas frente a una escuela donde recientemente se habían integrado en sus aulas a estudiantes negros y blancos; con sus propios ojos ve cómo un grupo de madres blancas violentan y humillan a una niña negra, con un público que al vitorearlas, confirman la legitimidad de sus acciones. Este momento marca el inicio del fin, y el regreso a casa se ve ensombrecido por la necesidad de huir de lo que se ha presenciado.
Viajes con Charley termina con una nota de alivio, mas no de consuelo, y si en
cambio, quisiéramos encontrar algún indicio de esperanza a lo largo del texto, Steinbeck deja esa interrogante sin respuesta. A estas alturas parece imposible, por no decir poco práctico, creer que nociones tan arraigadas, en tanto se confunden con los cimientos de una sociedad, una cultura, puedan cambiar. Pero alguna otra voz dirá que aunque no se logre nada hay que hacer algo, porque la nueva ola de fascismo que vive el mundo ha dejado de ser un rumor, algo que se sabe ocurre por allá en Europa o se imita fallidamente por miembros jóvenes del partido de derecha de nuestro país – y a quienes, por cierto, los neonazis blancos desprecian precisamente porque no son iguales a ellos: blancos. También mentiríamos si dijéramos que el racismo nos es ajeno en esta esquina del mundo, porque a conveniencia somos capaces de turnar los papeles de sujeto y objeto del mismo: se eleva la indignación ante el epíteto “bad hombres”, pero se mira con desprecio al centroamericano, del indígena se burla, y la realidad epidermal mostrada en la pantalla del televisor rara vez coincide con la realidad cotidiana. Pero, repito, esto ya lo sabemos; gracias a Charlottesville, nuevamente, lo sabemos; y la experiencia ha demostrado que el saber no basta.

 

Mariana Ríos Maldonado
Zacatecas, Zac., a 17 de agosto de 2017

Después del eclipse

José Luis Schlemm Arias

 

La explicación más sencilla a un eclipse de sol es de sobra conocida: la luna se interpone entre el sol y la tierra, proyectando su sombra. En el caso del pasado lunes 21 de agosto, esta sombra atravesó los Estados Unidos de costa a costa por una franja de 113 km. Ocasionando en su paso por cada punto, aproximadamente unos tres minutos durante los cuales se pudieron observar las estrellas, tiempo suficiente para que los animales diurnos se dispusieran a “dormir” y los nocturnos, a iniciar sus actividades.

Hubo una caída abrupta en la temperatura, igual a la presentada entre el día y la noche del lugar “eclipsado” en esa misma época del año. Pero dado que el ambiente no tiene el tiempo suficiente para responder a un cambio tan brusco, sólo se da el caso de un tercio o la mitad de dicha diferencia de temperatura. En las ciudades que tuvieron la oportunidad de experimentar el eclipse total, la diferencia rondaría un máximo de 10° C, en tanto que para nosotros en México, específicamente en el norte, la diferencia fue de entre 3° C y 5°C.

Volviendo a los lugares donde el eclipse fue total, el aire caliente deja de elevarse desde el suelo, provocando un cambio en la dirección y velocidad del viento.

Un hecho bastante singular es que debido a la alineación Tierra-Luna-Sol, la persona colocada en la línea definida por los centros de gravedad de los tres astros, pesa 48 gramos menos y la corteza terrestre se deforma y eleva 40 mm en una zona de 1000 km.

Otro hecho, en esta ocasión, “bastante histórico”, es que cuando Einstein público su teoría de la relatividad, cambiando la atracción gravitatoria de Newton, por una deformidad del espacio-tiempo, es decir, no es que los cuerpos se atraigan unos a otros cayendo hacia sus centros de masa, sino que curvan el espacio a su alrededor y en consecuencia los objetos viajan en un espacio deformado por su presencia. En el caso de nuestra nave a la que bautizamos tierra, viajamos en un túnel elíptico debido a la presencia del sol y estamos siendo empujados por el espacio-tiempo deforme, y no necesariamente atraídos por la gravedad del sol. Pero volvamos al hecho “bastante histórico”. Muchos se mostraron escépticos cuando Einstein hizo estas afirmaciones. En su rescate fue Arthur Eddington…y un eclipse total de sol en 1919: la curvatura de espacio-tiempo causada por el Sol sería suficiente para desviar la luz de las estrellas que pasa por su vecindad. La luz de las estrellas debía curvarse alrededor del Sol de una manera precisa y calculable, similar a como el vidrio refracta la luz. Los datos reunidos durante el eclipse total de 1919 indicaban que la desviación media de la luz de las estrellas era de 1,79 segundos de arco, lo que confirmó la predicción de Einstein de 1,74 segundos de arco dentro de un margen de error experimental aceptable. El 6 de noviembre de 1919, en una reunión conjunta de la Royal Society y la Royal Astronomical Society de Londres, el premio Nobel y presidente de la Royal Society J. J. Thompson dijo solemnemente que se trataba de “Uno de los mayores logros de la historia del pensamiento humano. No es el descubrimiento de una isla distante, sino de todo un continente de nuevas ideas científicas. Es el mayor descubrimiento en relación con la gravitación desde que Newton enunció sus principios”.

Pero no hay que olvidar al protagonista principal: la luna. Está lo suficientemente cercas de la tierra, mientras que el sol se halla lo bastante lejos. Eso permite que los veamos del mismo tamaño aparente. En ningún otro lugar del sistema solar se producen eclipses totales. La tierra es el único lugar del sistema en el que el día desaparece por unos cuantos minutos (dejando de lado que, desde el inicio hasta el final del tránsito de la luna sobre el disco solar, transcurre más de una hora).

La luna también mantiene la inclinación de 23.5° de la tierra, evitando cambios catastróficos,  permitiendo variaciones de la luz del sol, provocando las estaciones del año, la estabilidad del clima y, en consecuencia, el ciclo de la vida. De hecho, para la aparición de la vida, fue tan importante la existencia de la luna, como la del agua misma. De acuerdo al químico británico John Sutherland, el reflujo de las mareas terrestres primitivas, inducido por la luna, fue lo que dio el impulso inicial a la vida en nuestro planeta. Sumemos a esto, el hecho de que la inclinación del eje terrestre fue originada por el impacto de un objeto del tamaño de marte hace 4,500 millones de años, los restos de este impacto los vimos el pasado lunes, ocultando al sol parcialmente en México y convirtiendo el día en noche en Estados Unidos.

Nocturna

Lapida mis cinco sentidos si es que no respondo a tu aroma de ritual nocturno,

al ser yo ave de rapiña surcando el cielo con las alas carbonizadas observando

el gélido país del sarcasmo salvaje.

Porque eres el silencio cavernoso sin valor que como el copo de nieve se esfuma

en la calidez del cuerpo que lo roza.

Fe ciega en el camino al cielo, justa pereza arraigada a las ganas interminables

de sucumbir a los carnales placeres del infierno.

Daniel Vega

Noche

Llega la noche cargada de miedo y adrenalina, Eduardo, Raúl y yo esperamos sentados en la esquina de siempre a que Jorge pase por nosotros. Hoy no es una noche cualquiera, hoy es “la noche”.

Ruidosa como siempre, con el rock n´ roll y el estilo a máximo volumen llega la aventura y entre saludos, risas y caladas de cigarro damos inicio a nuestro asqueroso plan.

Un mustang del 87 negro el medio y la fortuna para unos años el tan ansiado fin, de fondo “never any good” sonando a ritmo con la noche, aumentando la emoción con cada poderosa nota del bajo, la guitarra va jugando con el aire haciendo riffs suaves y atrevidos, y el saxofón va compartiendo la locura conmigo.

Jorge aparca rápido, nos preparamos en un compás de acordes y bajamos enseguida, todos menos Jorge, él debe estar listo para emprender la huida.

El atraco duró lo que el coro y un estribillo, los tipos del asqueroso y corrupto banco no supieron lo que pasó, ya lo he dicho antes, hoy era “la noche”.

Embriagados de adrenalina los cuatro coreamos el buen rock, nos empujamos unos a otros y nos peleamos a billetazos, el poder es nuestro, la ciudad es nuestra, el mundo es nuestro.

-iOtra vez esa asquerosa música de salón! ¿Qué no tienen más?

-iCállate y síguenos contando lo que pasó!

-Pues es todo oficial, yo di un golpe fuerte a Jorge, le hice perder el control y ahora estoy aquí sentado en esta asquerosa silla.

 

El hijo de la Inés

Andanzas dominicales

En realidad no sé cómo tratar a una dama
No sé qué habita bajo el deseo de su mirada
No sé recorrer aquél valle que se extiende bajo su ropa
Tropezaría con su aliento
Andaría a tientas entre pecas y pétalos
entre la ceniza de su aroma y la humedad de su ombligo
Sería incapaz de erizar su piel al tocarla sin diseñar una caricia
sin escribir mi recorrido
Necesitaría un mapa para no perderme entre el mar de su cabello
y el que duerme entre sus muslos
Necesito la ubicación que brindan los astros para saber llegar a ella
para saber dónde se estremecen sus labios
y dónde le tiemblan las piernas a su alma
para que ella crea que en realidad sé lo que hago…

Eduardo García 13/08/17
kunmmwkjq9mrxwmgggpyy1nij2ehyn31tviaasr_42o

Los peligros de la reforestación

DSC_0012 (2)
El título podrá parecer absurdo, e incluso contraproducente si se toma en cuenta la situación actual del planeta y la tasa de deforestación a nivel mundial. Sin embargo, la reforestación debe ser un ejercicio razonado y no sólo plantar por plantar.
Iniciativas como sustituir lápidas por árboles en los cementerios o reverdecer desiertos se presentan como propuestas benéficas para el ambiente, aunque pudiesen afectar más de lo que beneficien si no se toman las medidas pertinentes.
En efecto, transformar los cementerios en bosques urbanos es una gran idea, y haría de estos más atractivos para las personas y demás animales, fungirían como pequeños sumideros de carbono y purificadores del aire, pero la propuesta actual trabaja con árboles que, fuera de su contexto natural, serían considerados especies exóticas, plantas introducidas que podrían afectar a las especies locales, ya sea por sí mismas o por la dispersión de sus potenciales organismos asociados.
Por otro lado, la idea de reverdecer desiertos suena tentadora. Transformar un paraje con baja biodiversidad, estéril y que no aporta nada al resto del planeta podría parecer buena idea, pero esto sólo aplicaría si la superficie a reverdecer fue una vez superficie forestal que fue degradada por la actividad humana. Los desiertos cumplen funciones muy importantes para el planeta (las corrientes de viento transportan nutrientes del desierto del Sahara al Amazonas, por ejemplo), poseen su propia riqueza de especies y es un ecosistema natural al que se le debe reconocer su valor intrínseco.
Finalmente, y considero esto como la idea más relevante del texto, la reforestación nunca podrá regresar la zona donde se implemente a su estado previo. Cuando ocurre la deforestación, se acaban con individuos cuyo genoma se ha moldeado durante siglos (o más) según las características específicas del lugar, y la reforestación se lleva a cabo, en el mejor de los casos, con semillas de individuos aledaños a la zona a tratar.
Aún con lo importante que es la reforestación, no hay que caer en la trampa de la comodidad y autoengaño, hay que ser conscientes de que un bosque reforestado es un bosque genéticamente degradado, por lo que el camino óptimo es la protección de los ecosistemas en su estado natural.

Iván Ransom

patocolores-final

Una vez fuente.

Alguna vez fue una fuente, artificial si, pero una fuente.
Ahora su piedra seca,
el arrullo del tiempo,
la nostalgia salpicada de verde,

Los escondites han sido destrozados,
las lilas se han extraviado,
el gris se mete hasta en las comisuras de esos labios eternos.
Un silencio que se multiplica entre sus esquinas y sus medianoches.

Nacerán otras fuentes,
quizá no brillantes,
espontanea y frágil.
Pero volverá el correr del tiempo.

Agente del caos.
patwitter

Envidia.

 

No tenía que ser así, pero no había otra manera de poder cumplir su anhelo, luego de ver la mirada complacida de la chica que quería se sintió algo vacío. Las ambiciones, las ilusiones, lo idealizado es aquello que mueve a los hombres, aquello que nos otorga la condición humana y nos hace débiles ante la carne y el pecado. La había idealizado tanto que se convirtió en la motivación de sus días, aunque también en el motivo de su resentimiento al mirarse al espejo y darse cuenta de por qué era invisible para sus ojos. Siempre intentó estar cerca de ella, siempre trató de ser amable, de figurar dentro de su círculo social, pero nada podía hacer un sujeto escuálido, poco atractivo, sin una chispa que lo hiciera destacar en algo; en cambio, a ella le gustaban los sujetos altos, fornidos que desprendían una masculinidad con la que él no podía rivalizar y envidiaba y ambicionaba tener. “Si tan solo fuera como ese tipo de la barba o como el tatuado”, era parte de su mantra que alimentaba su desdicha, sus celos, su desazón, su anhelo inalcanzable.

Por eso trataba de llenar ese vacío con su piel, con sus senos, con los contornos de sus zonas erógenas, sentir por un breve instante el placer que le brindaba su cuerpo, aunque él no pudiera sentirlo en primera persona.

-Quisiera tener la capacidad de poseer otros cuerpos a mi antojo, como si fuese una posesión demoníaca. Poder sentir lo que ellos sienten, poder vivir lo que ellos viven- eso fue lo que le pidió a la gitana como último deseo.

-¿Es por esa chica, verdad? Sabes que no puedes engañarme.

-Sí.

-¿Por qué no deseas simplemente que se enamore de ti?

-Porque así ella no sería feliz.

Eduardo García 30/07/17 4:34 pm
patocolores-final

Otro gigante que se va…y no.

La barrera de hielo Larsen B en la Antártida, habiendo estado estable durante el Holoceno (12,000 años aproximadamente), colapsó entre enero y marzo de 2002. En ese suceso 3.250 km2 de hielo de 200 m de espesor se desprendieron de la Antártida y se incorporaron al cuerpo de agua oceánico, alarmando a científicos y activistas a lo largo del mundo. Sin embargo, el 12 de julio de este año un bloque de hielo perteneciente a la barrera Larsen C se desprendió, 5.800 km2 y 350 m de espesor componen ahora a “A68”, uno de los icebergs más grandes de los que se tenga registro. Si bien la formación de icebergs se da de manera natural, esto se puede acelerar por el incremento en la temperatura oceánica y del aire, lo cual resulta del cambio climático. En la naturaleza, el cambio en las condiciones imperantes en un lugar determinado da lugar a la colonización de nuevas especies o a la sucesión ecológica, y según los datos obtenidos a partir del desprendimiento de Larsen B, en el fondo oceánico que solía estar cubierto por dicha masa de hielo han proliferado colonias de almejas y una fina capa bacteriana. Así mismo, se han registrado un incremento en la vegetación de la Antártida desde los últimos 10 años. Tengamos en cuenta que estos cambios particulares no son ni buenos ni malos en el contexto natural específico, pero son consecuencia de un fenómeno que sí llegará a impactar de manera negativa a nuestra especie y también a muchas otras. Otro gigante que se va de la Antártida, pero que permanecerá ahí y en el resto del mundo en un estado de la materia diferente.

Ivan Ransom.
patocolores-final

Prosa poetica #57

Claridad que saboreo mientras encuentro palabras que emulen la realidad, encuentro, en ello eco, ritmo y eternidad, pero todo en hojas que serán consumidas por el tiempo inevitablemente.
Ocaso insipiente que se presenta con un escalofrío descarnado.
Las figuras se retuercen hasta encontrar el equilibrio en su no-movimiento.
Retomando las gloriosas horas, seguimos anotando los errores en una libreta secreta que olvidamos en alguna mudanza, bajo la acusación de dejar cartas descubiertas.
Y ahí la nostalgia hará un nido, entre tanta prosa, bajo los techos y sus focos llenos de patina sistemática.
Nos jugamos nuestras cuerdas vocales en un grito, nos jugamos nuestros sueños en un despertar acompañado de resacas risibles.
Nos llenamos la mano de polvo y nos aventamos al volcán, cual sacrificio, cual insatisfecha necesidad de explicar los huracanes con latidos humanos.

Agente del caos.
patwitter

 

 

Hazlo como homófobo

El otro día fui a ver Spiderman Homecoming (que no es mala pero tampoco es muy buena) y, mientras me distraía en mi teléfono de los insufribles trailers y anuncios, llegó el turno de un tráiler de una película que desde que vi el título en la cartelera sabía que me iba a hacer enojar.

El tráiler de Hazlo como hombre empieza con una “advertencia”: “El protagonista de ésta película es un machista, homofóbico y retrogrado. Rogamos no repetir su comportamiento en casa”. Y así, escena tras escena del adelanto de este film mexicano, el protagonista cumple cabalmente con la descripción dada. Pero, si no se quiere que se repita tal comportamiento por parte de los espectadores, ¿qué le hizo pensar a los directores, productores, actores y demás personal involucrado que sería buena idea hacer una película así en primer lugar?

La premisa básica es la siguiente: un amigo del protagonista, después de mucho tiempo y ya casado y con familia, se da cuenta de que es homosexual. Es entonces cuando el protagonista decide “hacerlo entrar en razón”, intentando ponerlo en terapia “para curar la homosexualidad” y reprochándole constantemente su sexualidad, mientras el protagonista se comporta de manera agresiva al ponerse en duda su sexualidad. Se emplean constantemente palabras peyorativas como “maricón” o “joto” e incluso un chiste de “agacharse a recoger el jabón” mientras el protagonista y su amigo toman una ducha.

Y mientras algunos considerarían prematuro el hablar pestes de una película habiendo visto solo el adelanto, en este caso tal adelanto resulta suficiente para notar la aberración de la que se trata esta película. En un país con números elevados de homofobia, en donde gritar “¡puto!” en un estadio lleno de gente (incluidos niños) es tratado como “picardía y humor mexicano”, donde homosexuales y transexuales son asesinados, es inconcebible pensar que una película sobre la homofobia que esté basada en “los problemas” del amigo incapaz de aceptar la homosexualidad del otro en vez de los auténticos problemas que los homosexuales sufren cada día ayude en algo a acabar con la homofobia reinante en la sociedad mexicana, peor aún si la película es abordada desde la comedia, incluso si el protagonista es redimido al final. El problema de la homofobia es tratado cómicamente, no desde el repudio que debería recibir; se minimiza el impacto de la intolerancia con el refuerzo positivo de la risa. Los grupos de amigos saldrán de las salas haciendo bromas sobre “como curar el maricón”, mientras alguien del grupo se hunde más y más dentro del closet, escondido en incontables kilos de miedo. Los chistes y bromas se repetirán, normalizando una actitud de desdén por las prácticas homofóbicas que dañan y lastiman.

Esta película está producida por Cinepolis, que en repetidas ocasiones hace llamados durante sus anuncios anteriores a las películas a “apoyar el cine mexicano”. ¡Denme algo que apoyar entonces, chingado! No me pidan apoyar solo por mexicano, denme contenidos de calidad que respeten la inteligencia y la integridad de los espectadores. El cine mexicano jamás podrá avanzar mientras las películas de Adam Sandler sean ejemplo a seguir y Eugenio Derbez sea considerado la máxima figura histriónica mexicana. Hagan cine de calidad, háganlo humanamente.

Mauricio M.

 

Castigo

 

A Fer

“Te toco para encontrar sonoridad fuera de mis acordes para habitar otra piel, ser náufrago acicalante de una alteridad dérmica y escuchar como ríen tus trayectos recorridos por mis dedos”.

Horacio Alejandro

La lluvia anuncia la catástrofe
El efecto de las palabras golpea mi pecho como a un mártir
Busco refugio para no volverme polvo
polvo de silencio esperando una salvación que no vendrá cuando te vayas.

Si te vas no habrá piel que me de sombra ante los fotones de la soledad
ni quién detenga sus llamas con un beso fresco.
No habrá quién detenga las marejadas de tu ausencia.

Dime que cuando apague la luz
tu tacto estará ahí, esperándome…

Eduardo García 24/07/17 12:25 am
patwitter

EN EL CULO DE TODOS

Y aquí estamos. Aquí vamos pudriendo el mundo. Aquí vamos sin dejar nada virgen. Ultrajando cielo, mar y tierra. Pronto el espacio entre las estrellas también apestará a humanidad. Sabes, hermana, cuando niño soñaba estar allá, lejos; allá, lejos, encontrar una verdad…o, al menos, una justificación a la palidez y tristeza que aquí abajo nos prodigábamos los unos a los otros. Sin alas, debí arrastrarme primero en las mentiras de mis padres. Sin alas, debí caminar bajo el sol de la falaz bandera. Sin alas, debí correr lejos de lo que consideraba soledad, hacia la verdadera soledad. Sin alas, transportarme hasta tu cosmos y pensar que por ahí andabas, entre el torrente de personas que se inmolaban en la cotidianeidad que todo lo fue matando. Yo deje de rezar y esperé verte algún día, extraerte del flujo demencial de los que estamos aquí abajo. ¡Ah, pero, cuando te vi vendida al gran imperio! ¡Ah, hermana! ¡Ah, hermana de mierda! ¡Puta de porquería! Primero quise pensar que no era tu culpa, que no tenías opción, que el mundo y sus demonios te habían atormentado de una forma insoportable, indeseable a cualquier ser…para inmediatamente ver que aceptabas, no sólo vender tu alma al genocida, sino apuntalar con gusto los cimientos del deplorable futuro que ahora todos los ojos enrojecidos y cuerpos temblorosos temen aquí abajo. Supe que habías visto la grandeza del mundo feliz y decidido aplastarlo bajo tu inmisericorde pie. No te importó si morían miles o miles de millones, fuiste igual que aquellos que decías odiar a muerte. Es cierto que el perro no come perro. En lo personal no tardé mucho en ver que el humano come al humano con un colmillo profesional y una mirada especial. Sabe el mal, saborea el mal. Sabe que es un crimen. Y eso, eso le inyecta los ojos de sangre. Y eso, eso impulsa una sonrisa que tú jamás verás, hermana, porque el demente nunca se da cuenta de estar demente. Sólo siente placer en traicionar lo más valioso y su boca nunca se sacia.

Aquí vamos pudriendo todo lo que tocamos, multiplicando el oro, esa mierda sublimada que mana de aspiraciones demasiado humanas, que mancha el cielo con un pesimismo del cual nadie puede escapar. Ya nadie quiere subir ni bajar. Ya no se soporta la vida. Con o sin alas, no se le concibe. No hay puerto seguro. No hay origen. No hay destino. Siempre estuvimos perdidos, siguiendo el curso de mil y un mentiras, en más de mil y un noches de insomnio y depresión, tratando de imaginar una solución, para un frasco roto en innumerables fragmentos, que se vaporizaban mientras los cogíamos del suelo, con el corazón oprimido y un enorme vacío en el estómago. Sí, hermana pública, la vida fue como tú, una broma que no hizo gracia a quienes trataron de volver a unir las partes de un ángel que nunca existió.

Si fuéramos aptos para volar, habríamos nacido alados. Pero no fue así. Pasó que hicimos trampa. Pasó que fuimos la gran decepción de todos los tiempos. Nuestra huella será memorable, seres más estúpidos que nosotros no volverán a presentarse en mucho tiempo. Henos aquí: los únicos idiotas en la vasta arena cósmica. Henos aquí: el único error que se tuvo que presentar. La existencia, asqueada de perfección, decidió manchar su nombre con nosotros. No quiso privarse ninguna experiencia. Y aquí estamos: somos la inevitable y más amarga copa. Y, por una mísera vez, ¡no coloquemos a dios o al diablo como expiaciones a nuestra grandiosa estupidez! ¡Ya lo hemos hecho hasta el hartazgo! Culpémonos unos a otros, para que la guerra siga. Para que la sangre no pare de manar, para que los chulos y las putas continúen escupiendo en el culo de todos. Quizá esa era nuestra única función. Y aquí estaremos, traicionando eternamente el ideal…como siempre, como la mierda que siempre hemos sido. Humanos. Demasiado humanos.

José Luis Schlemm Arias/Martes 23, Mayo 2017/8:53 p.m.
patwitter

Los poetas mueren

Los poetas mueren entre las barras,
las mismas ya desgastadas absurdas y distraídas
Ya cualquier historia les parece nada
Allá van sofocado al recuerdo, asfixiando las caricias del tiempo,
se desvanecen, se mortifican,
esas sonrisas ya no son sinceras,
porque ahora se sonrojan mientras se marchitan
¿Volverán?
¿A caso los poetas volverán?
nadie les ha querido escuchar,
porque la poesía ya no está sobre el papel,
sino en los labios de quien padece,
en un silencio eternamente lúcido,
afónico y cruel
Escuchad al poeta moribundo que se coloca cada noche en alguna barra,
entre la música que impide escuchar en medio de un trifulca colectiva,
que sus poemas hechos frases,
historias que relatar
De entre ese júbilo estremecedor de la noche y tenues luces,
que como escenario aquellas letras escogieron para nacer.

Azzad
patocolores-final

Video reacción.

Entregar un reporte de lectura de orgullo y prejuicio escrito a mano me parece
un castigo de medidas astronómicas, digo coger dentro de la escuela… en fin
es preferible leer esta mierda a perder el semestre por culpa de Galindo.
La escuela era lo suficientemente grande como para dar privacidad ciertos
lugares que con el pasar de la jornada van quedando olvidados, a las cuatro de
la tarde ya nadie iba a la cisterna donde nos juntábamos Diego, Pedro y yo a
fumar y perder el tiempo, a quejarnos de los ridículos profesores que nos
reprobaban con todavía más ridículo argumento “ustedes se reprueban solos
jóvenes”, a decir que aprendíamos más en los juegos de frontón que en el
salón de clases; cargábamos una pelota antes que una libreta, a hablar de lo
buena que se había puesto la hija de Galindo, el maestro de Física.
Le empecé a tirar rollo a Fernanda cuando noté que le habían crecido los
pechos, las caderas y el ego de sentirse buena. La semana pasada salí con
ella, no me esperaba tener un faje en la primera cita cosa que me hizo pensar
que en dos salidas más eran suficientes para terminar cogiendo, en mi casa, la
suya o los árboles del terreno baldío de la escuela.
Ayer Diego faltó a clases y Pedro dijo que ir a ayudar a su papá con un trabajo
así que los cigarros y el tiempo del día eran todos para mí. Entre la
obnubilación y el humo del cigarro me dio por fantasear con Fernanda, en
medio de las caladas pensé en mandarle un whatsapp, al que ella contestaría
diciendo que venía para acá y acabaríamos cumpliendo mi fantasía detrás de
los arbustos, todo tan sencillo como eso.
El mensaje no le llegó, me lo dijo una palomita seca en vez de dos azules en la
ventana del chat, me quedé un rato conversando con el humo y mis
pensamientos con la mirada fija en los arboles al fondo del terreno baldío, al
cabo de unos minutos noté como uno de los arbustos se sacudía con una
fuerza y regularidad distinta a la del resto, me acerqué un poco para ver mejor
y noté la figura de dos personas, era obvio lo que estaban haciendo, el morbo
me creció tanto como para intentar acercarme sin que me vieran; así fue que
me ubiqué en un lugar seguro desde donde podía ver con más claridad la
interesante escena, encontré un punto medio entre espectáculo y anonimato
sacrificando un poco de comodidad y aportando otro tanto de esfuerzo visual,
cuando pude distinguir bien los rostros de aquellas personas no me importó
dejar casi por completo de lado el modo ninja, fue una suerte que estuvieran
tan en lo suyo que no me vieran grabarles, con las manos desvariando entre el
coraje y la malicia grabé los cinco minutos que consideré suficientes para
delatarles, enfoqué lo mejor que pude los rostros de los protagonistas de la
obra y me fui sin más
Mi plan para este día era enseñarle al prefecto el video Pedro y Fernanda,
quitarme lo ardido y curarme el orgullo de que pedro me la hubiera ganado.
Todo comenzó bien, le mostré el video a Don Manuel quién después de verlo
me quitó el teléfono y me dijo que me quedara sentado, unos quince minutos
después entró Galindo sin siquiera un saludo y me dijo que había borrado el
vídeo, me devolvió el teléfono junto con el libro y la indicación de hacer un
reporte o reprobar en su materia y en consecuencia el último semestre, su
argumento para el castigo, invasión a la privacidad.

 

Martín de Jesús Albada Estrada
patocolores-final

#QuéMiércolesPasa? 

 

¿Qué pasa en Alemania?

Las imágenes que circulan sobre la protesta en Hamburgo contra el G20 son de choque: veinte mil elementos de la policía alemana lanzando chorros de agua y gas lacrimógeno contra miles de manifestantes y miembros de la prensa, contra aquellos que se han dado la cita el jueves para manifestar en la llamada “Welcome to Hell” y en marchas posteriores durante los siguientes tres días su rechazo a las políticas económicas neoliberales impuestas y apoyadas por los líderes políticos más poderosos del mundo. Los videos y las fotos muestran cómo, por ejemplo, el jueves se le impidió a los contingentes marchar por la ruta ya prevista con la ayuda de bloques negros antimotines, vehículos oficiales e incluso tanques. Helicópteros sobrevolaban el área mientras se lanzaban bombas de humo y botellas. El argumento oficial: los enmascarados, ya que según la legislación vigente, está prohibido cubrirse la cara durante este tipo de reuniones públicas como medida de seguridad para los participantes y los cuerpos de seguridad – aunque, por otro lado, si de verdad el ocultarse la cara fuese un problema, entonces ya habrían prohibido los partidos de fútbol a lo largo y ancho del país, y una que otra manifestación neo-nazi, lo cual no ha sucedido. Y no dejan de llegar las fotos de lo que fue la devastación del Schanzenviertel de la ciudad en la noche del viernes: carros encendidos, aparadores y vidrios rotos, tiendas saqueadas. Como era de esperarse, esto ha dado pie a múltiples críticas hacia la izquierda, desde miembros de la CDU – el partido de Angela Merkel – que exigen el cierre de todos los centros de actividad política “radicales”, hasta quienes piden la renuncia del presidente municipal por su aparente ineptitud e incapacidad de respuesta apropiada ante los eventos ocurridos en una ciudad que sin embargo, se ha distinguido históricamente por su afiliación izquierdista, y que ha vivido la organización del G20 como una afrenta directa a los ideales por los cuales ha luchado desde siempre.
Ante ello, resulta difícil redirigir la mirada a la esperanza que estas protestas pretendía
encender: hacer de las manifestaciones un evento multicultural, diverso, colorido, lleno de la vida y la realidad que el capitalismo y el neoliberalismo prefieren ignorar. Para detenerlas, las autoridades impidieron manifestantes pudieran montar sus campamentos previo a las marchas hasta finalmente prohibirlos, aún y cuando contaban con los permisos gubernamentales necesarios. Entonces la contraidea de la “Sleep-in Aktion”: qué mejor manera de protestar creativamente contra su abuso y sus contradicciones que durmiendo. Que nos vean durmiendo acá, para lo cual forzosamente se necesita armar las susodichas casas de campaña; las utilizaremos para lo que fueron creadas, y de paso cantamos, comemos, y hacemos de nuestra presencia casi cotidiana una manifestación. Y si nos quitan, nos ponemos en otro lugar, en otro y en otro. Pasto y parque en esta ciudad hay mucho. Si nos dispersan, son ellos los que pierden. Otra manifestación, una que sí fue planeada desde principios de este año y que afortunadamente sí se pudo ejecutar muy a pesar de la policía fue la marcha de los “Los 1000 Rostros” (1.000 Gestalten), y era en efecto una red de mil artistas y personas de distintos rincones de la vida que a la “zombie-walk” escondían debajo de una actitud e indumentaria gris y polvorienta como el tedio, la desesperanza y la indiferencia cotidianas ropa colorida, que revelaban al arrancarse las vestiduras del cuerpo y empezar a gritar, correr, bailar, reír, llorar. Cada integrante iba contagiando a otro, pidiéndole así a sus compañeros y a todo aquel que los viera despertarse y unirse a las manifestaciones, ya fuese con la acción, ya fuese con el pensamiento. Y muchas fueron las expresiones de solidaridad y protesta pacífica que se vivieron después de lo ocurrido la madrugada del sábado: desde una batucada afuera de la Elbphilarmonie, donde los poderosos del mundo atendieron un concierto de gala de música clásica, hasta una rodada de ciclistas haciendo gira a través de la calle de la ciudad mientras tocaban los timbres de sus bicicletas, llamándose a sí misma la “Colorful Mass”. Incluso hubo quienes se fueron al río Elba y con barcos y lanchas protestaron contra la política Europea del Frontex y el trato dado a los refugiados y migrantes en el mar Mediterráneo así como las políticas ambientales de los países desarrollados. Y por ahí se aprecia entre la multitud a un hombre alemán con la bandera de México, con cachucha y playera de la banda brujería, quien en una entrevista dice encontrar en la cultura mexicana y su bandera un potencial de resistencia en contra del racismo y la xenofobia que como figura representa Donald Trump.
Pero queda la pregunta de si esto es lo que se recordará de las manifestaciones en contra del G20 o si lo único que resta a la memoria serán los autos incendiados y la gente tomándose selfies junto a ellos, porque habrá quienes utilizarán lo peor occurido para
justificar la violencia del Estado; porque en la gran escala de las cosas, para algunos los
Porsches quemados y las tiendas Edeka robadas son equiparables a la violencia sistemática que perpetúa el capitalismo, las dictaduras o los grupos fascistas que no sólo queman cosas, sino también personas. De ser así, se entrará nuevamente en el círculo vicioso que es la criminalización de la protesta, donde se desacredita la lucha que se busca sacar a la luz e incluso se impide a los medios alternativos a tener acceso a los lugares de los hechos, lo cual, a su vez, no hace sino resaltar la hipocresía de una Europa que se precia de ser defensora de la libre expresión y crítica de gobiernos como el de Turquía. Porque no se sabe quiénes fueron los que tomaron estas acciones radicales y peligrosas: los colectivos antifascistas, anarquistas, y autónomos se distancian y se presume que pudo haber infiltrados. No será la primera vez que haya pasado. Y seguirá pasando: no sólo los porros, sino también la brutalidad policíaca, la estigmatización de la “violenta” izquierda no es cosa del ayer. Hace poco, por ejemplo, desalojaron violentamente al sur de Berlín la cooperativa Friedel54 ante la mirada indignada de cientos de ciudadanos, quienes se reunieron la Friedelstrasse para mostrar su solidaridad y su repudio ante los movimientos de gentrificación dentro de la ciudad. La policía llegó, y después de cerrar la calle, quitó a los manifestantes y activistas a la fuerza, los golpeó hasta que el desalojo fue efectivo. Días después, se escucha por ahí la voz de una vecina, una chica italiana que vive al lado del número 54, comentando lo sucedido: “La polizia è la polizia. Merda!”.

Mariana Ríos Maldonado
Berlín, 10 de julio de 2017

patocolores-final

Zoolander por Ben Stiller

Zoolander

 

Una película nada compleja para analizar; la historia, la estructura, el guión… Creo que es una buena comedia que incluso podría usarse para el estudio de la estructura de la historia, cómo contarla.

Tiene muy claros los puntos por los que debe de pasar cualquier narración y considero también que están bien desarrollados. Sin embargo es la manera básica, la estructura básica, de contar las historias. Esta película es un buen inicio para introducirse si quiere comenzar a explorar en el análisis.

Las actuaciones protagónicas son buenas, y a pesar de que no tiene una producción grandiosa, fue un filme exitoso con un muy buen diseño de arte.

La historia es muy original y creo que no decae en ningún momento, al contrario. Se cuenta lo que se necesita en el tiempo que es.

Diana Díaz de León
patocolores-final

 

#3

Cuando olvidas,
los días,
ese nombre intimo,
fuego desquiciado,
hoteles frigoríficos,
ruedas ancestrales,
crucifijos artesanales,
llantos a domicilio.
Has muerto.

 

Agente del caos.

patocolores-final